jueves, 11 de abril de 2013
POR EL ANALFABETISMO HACIA DIOS
POR EL ANALFABETISMO, HASTA DIOS
Tito Ortiz.-
El Ayuntamiento de Algarinejo (Granada) aprobó durante el último pleno municipal, el pasado 21 de marzo, con los seis concejales del equipo de gobierno del PP, el cambio de nombre de la calle Mahatma Gandhi a petición de un grupo de vecinos de la urbanización en la que se encontraba por ser "difícil de escribir".
Así lo han señalado a Europa Press fuentes municipales, que han explicado que esa calle, que ahora ha pasado a denominarse 'Avenida de la Juventud' formaba parte de una urbanización que recordaba a personajes significados en la batalla por la paz, como Martin Luther King, Vicente Ferrer o Rigoberta Menchú.
Los nombres fueron aprobados por unanimidad por el anterior equipo de gobierno del PSOE, grupo municipal que ha votado ahora en contra --con sus cinco ediles-- al entender que el argumento de que el nombre es "difícil de escribir" no es "justificable".
Esta es la noticia de agencia, pero - como es fácil pensar – el hecho esconde un acto fascista más de la derecha analfabeta y retrógrada del Partido Popular. Se necesita ser destripaterrones, y comendadores del correaje impoluto y las botas acharoladas, para quitarle una calle, a quién no hizo más que como Jesucristo, dar la vida por los demás, pero es que además, ni siquiera esgrimió un látigo para echarlos del templo, sino, que siempre enarbolando la no violencia, dio ejemplo de vida solidaria y hermana a favor de los desposeídos. El pueblo de Alagarinejo, pasará a la historia por la necedad de unos seres, que lejos de enseñar a leer, escribir y pronunciar correctamente a sus habitantes, prefieren mantenerse en el ostracismo educativo y cultural de la noche de los tiempos. Para la pandilla de cabestros que aprobó en pleno tal disparate, las enseñanzas del viejo Catón franquista. Marco Porcio Catón, llamado “ El viejo” fue nombrado censor ciento ochenta y cuatro años antes de Cristo, pero ciñéndonos a lo que nos compete, fue Buenaventura Corominas, quién en 1819, editó por primera vez El Catón para que los españolitos de la época aprendieran a leer y escribir cristianamente: "La niña buena, aprende Catón,
y escribe los palotes sin ningún borrón.
La niña buena aprende a sumar,
y sigue los consejos de papá y mamá." Así cantaban las niñas del Albayzín a la rueda rueda, en las tardes de merienda de pan y chocolate. Y a esos tiempos nos llevan los líderes populares del Algarinejo, que en lugar de apoyar los estudios de su población para comprender los nombres extranjeros, optan por arrancarlos de la pared, y volver al surco del arado conocido, antes de ponerse al día de los tiempos de un tercer milenio, que a la vista de lo ocurrido, a los militantes del partido popular les está pasando por encima. Burro se puede ser, pero analfabeto, ya es de juzgado de guardia y si además, se empeñan en no poner al día a sus vecinos, es que está clara la máxima de que cuanto menos sepan los vecinos, mejor los engañamos, y los populares tienen mucha experiencia en esos menesteres.
Yo desde aquí, me comprometo a viajar a Algarinejo, y ante la presencia de sus tres mil habitantes, echar las horas que hagan falta, hasta que el último de los censados, sepa de mi boca quién fue Gandhi, que hizo y por quién murió. Estoy seguro que si eso se le explicara bien a los cebolleros, nadie habría votado para quitar la placa del indio de una de sus calles. Mahatma, bien merece poner su nombre a una calle de un pueblo que un día fue luz en el Paleolítico, fuente de cultura durante la dominación romana, y que consiguió su esplendor con los árabes, gentes más cultas y preparadas, entonces, que los burros que ahora rigen sus destinos Ventura Rodríguez en plena ilustración edificó su inmortal Santa María, y hasta el propio caballero de la Reina católica, Gonzalo Fernández de Córdoba, dejaría allí una buena dinastía de marqueses, de indudable capacitación intelectual, cuya herencia educativa, está claro que no ha salpicado a los actuales regidores del pueblo. Con su acción descabellada y dislate, no sólo se han puesto ellos en ridículo internacional, sino que han puerto al noble pueblo de Algarinejo, en el mapa del analfabetismo más contundente, las actitudes más prefascistas, y los enroques más obtusos, con los que un noble pueblo se puede encontrar. Si queda un ápice de sensatez en los lugareños, deberían tomar buena nota de a quienes votan para representarles, porque para hacer el ridículo en el ámbito mundial, en todos tiempos hay lugar, pero no tenía porque tocarnos a nosotros, y ahora. Que vergüenza dios, que vergüenza.
jueves, 4 de abril de 2013
A CONTRAMANO
A CONTRAMANO
Tito Ortiz.-
Desde que a las cocinas han entrado los sopletes de fontanero y las bombonas de nitrógeno, a mí me han echado de algunos restaurantes, sin necesidad de haber entrado nunca, o sea, ni estoy, ni se me espera. Creo en la cocina natural. La dieta mediterránea y los platos de mi abuela, la mayoría de ellos de cuchara. Soy más de guiso, que de entrantes, más de arroz con leche, que de souffle. Más de croquetas del cocido que, de aromas de albahaca, con incienso de tomillo al brigadier. Pamplinas, yo cuando me siento a comer quiero disfrutar de la calidad y la cantidad. Para raciones de tamaño dedal, me quedo en casa. Y los primeros que no confían en esa nueva cocina para snob, son los propios cocineros, que cuando entras a la cocina, a ver que comen ellos, te sorprende que esos que hacen platos de raciones minúsculas, llenas de humo y colorido, se están metiendo entre pecho y espalda unas lentejas, que se te escapan “las tapaeras der sentío” con toda su pringá, vamos que no las salta un gitano con alpargatas nuevas. Pero lo que peor llevo de éstos diseñadores de la cocina moderna, es que han copado los puestos y no dan cuartelillo a la mujer. De todos es sabido, que quienes han guisado desde que el mundo es mundo ha sido la mujer. ¿Por qué no son famosas ellas?. Algunas – y lo sé de buena tinta – han enseñado todo lo que saben a muchos de éstos de las estrellas de los tubulares, y sus abuelas y madres que les inculcaron lo que saben, nada sabemos de ellas. Todo el mérito lo tienen éstos artistas, que ahora se visten de negro, un color horrible para todo, pero mucho más para estar faenando en una cocina, especializados en poner nombres cuanto más raros e indescifrables, mejor, a los platos de sus cartas, y ponerles precios astronómicos, a una ración que no pasaría de ser media tapa, en cualquier bar castizo que se precie. Y ojo con tocar la carta de vinos, que eso es peligro de banca rota para todo el mes. El que te encuentras de oferta a tres euros en Covirán, ellos le soplan veinte en la carta y ni pestañean, porque además de cocineros con estrellas, son también sumiller, y en lugar de echarte el vino a la copa, te lo pasan por un decantador, y aforas como un ingenuo paganini, cosecha a precio de gran reserva, que aquí, el que no corre, vuela. Pero eso sí, servido con una ceremonia, que ni el mayordomo de la marquesa lo haría mejor. Una gran parte de la cocina moderna de hoy, consiste en no dar gato por liebre, pero si, dar gato muy pequeño, envuelto con un lazo de raso azul que brille mucho, para que luego marquemos el número pin de la tarjeta de crédito, con una sonrisa de oreja a oreja, con hambre, pero contentos. Si después nos ayudan a poner el abrigo y nos acompañan hasta la puerta, no se preocupe, eso como el iva, está incluido en la cuenta, no lo busque en la factura, pero le aseguro que está.
Pero a lo que iba. Que no puedo aceptar, que en el momento en el que la cocina española, atraviesa su punto más alto de popularidad y reconocimiento mundial, son hombres los que muestran con orgullo los entorchados de los fogones, mientras la mujer, -cocinera desde que el mundo es mundo, - no aparece ni entre los figurantes. Algo que no me parece ni justo ni normal. Me ocurre lo mismo con los modistos, más modernamente llamados diseñadores. Desde la noche de los tiempos, ha sido la mujer la que ha cosido y ha llevado el noble oficio de modista, a las más altas cotas de calidad y elegancia. Pues en las pasarelas internacionales son minoría, pero una minoría muy pequeña. Son hombres los que ostentan la mayoría de los escalafones internacionales de la aguja y el dedal, en lo que a mí me parece un despropósito, pues seguro estoy que detrás de cada uno de ellos, hay una abuela, una madre, una hermana, que fue en la primera que se fijaron para hilvanar un dobladillo. Y me pregunto: ¿Cómo la mujer ha cedido tanto en éstas dos facetas, que ha pasado a un segundo plano o casi tercero?. Bueno está con no haya mujeres entrenadoras de primera en fútbol, teniendo en cuenta que la tradición es masculina. Bueno también que ninguna sea árbitra de primera división por las mismas circunstancias. Serán pasos que tendrán que ir dando, si es que ciertos hombres las dejan, pero en oficios que han sido femeninos desde siempre como la cocina o la costura, ¿Qué hacen los hombres copando los, lugares de privilegio?. Será ésta una clara influencia de la iglesia instituida de Roma, que no admite a la mujer como receptora del sacramento del sacerdocio, y no consiente por lo tanto, que ésta ocupe el lugar que le corresponde, a juzgar por el comportamiento que Jesús tuvo con su madre y María Magdalena. Si la Virgen está con los apóstoles en Pentecostés, ¿por qué no puede haber sacerdotisas en la iglesia de Roma?, o mejor dicho, la de El Vaticano. Necesito ver mujeres sepultureras, zapateras remendonas, conductoras de coches fúnebres, motoristas de moto GP, pilotos de fórmula uno y vicarias de Cristo en la tierra. Desempolvemos el Concilio Vaticano II, que nos fue hurtado a los creyentes, como al niño que le pones el caramelo en los labios y se lo quitas. La Iglesia instituida, a base de mirarse el ombligo, lleva siglos viviendo de espaldas a la sociedad, y así les va, con el número de vocaciones. Si lo de Bergoglio no sale adelante, y no comienza la renovación atrasada hace cuarenta años, éste será el último cartucho de los cristianos, en cuya religión, como en todo, la mujer debe tener los mismos derechos y las mismas oportunidades que los señores que las imitan llevando faldas.
lunes, 11 de marzo de 2013
PASEO POR LA POBREZA
PASEO POR LA POBREZA
Tito Ortiz
El pie de la Torre, aparte de ser el lugar idóneo para coger una pulmonía en Granada, puede convertirse en el descalabrador de moda, como ya ocurrió hace tiempo, en el deshace peinados al instante, o el vuela sombreros ipso facto. Pero desde hace algún tiempo, también es la bóveda en la que resuena la voz abaritonada, de un corpulento joven, al que no le echo menos de ciento veinte kilos a la canal, que con excelente timbre, pide para comer con un vaso de plástico en la mano. Hasta ahí, nada que se salga de esa penosa imagen que una ciudad “milenaria” como la nuestra, ofrece al visitante, para dejarlo perplejo y patidifuso, ante la cutrez de una city en declive, indolente, y amorfa, sumida en una irremediable depresión, de la que no sale ni con ayuda del propio Freud, redivivo. El caso es que la ciudadanía, consciente del riesgo que éste joven puede correr por Colesterol y Triglicéridos, no le echa muchas monedas que digamos en el vaso, a sabiendas de que debe cuidar su dieta, pero él, insiste una y otra vez, hora tras hora, pidiendo para comer con auténtico frenesí, que en ocasiones raya en el balbuceo hilarante, de un amago de llanto, al más puro estilo de una tanguista borracha en el arrabal. Cansado estoy de hacerle reportajes a los comedores sociales, donde transeúntes y criaturas sin distinción, pueden acercarse a comer diariamente. Cansado estoy de que el voluntariado me diga, que en Granada no se queda ningún mendigo sin comer, y que a veces, hasta sobran raciones. Por lo tanto, no sé si pensar, que éste chico que pide a los pies del campanario catedralicio nos engaña, y aparte de asistir diariamente a los comedores sociales, gasta las limosnas que recoge en el vaso también en comer, porque de otra manera no se entiende su sobrepeso. ¿Acaso estará afectado de gula, glotonería, o simplemente, padecerá de hambres desaforadas, como un caracol en un espejo?.
A menudo paso por Ganivet, y en sus hermosos soportales abovedados, no es extraño encontrar a un menesteroso músico callejero, que acordeón a los hombros, nos deleita con una versión desacertada, de aquella famosa canción que dice: Con ese Lunar, que tienes, cielito lindo, junto a la boca... no se lo des a nadie cielito lindo que a mí me toca... Bueno pues aquello suena de aquella manera, o sea, que no es la filarmónica de Berlín, pero tampoco es María Jesús y sus pajaritos, con lo cual se agradece el asunto y no va a mayores. Comenzó a llamarme la atención que cada día cuando yo pasaba por el lugar, el entregado intérprete, atacaba con pasión el tema, y así un día y otro, hasta que comencé a sospechar. Y poniéndome en contacto con amigos y familiares, rogué que a distintas horas del día pasaran por allí, y me informaran de la canción que el sonoro trovador estaba tocando. Hecha la experiencia durante cuatro días, los autores del experimento no salíamos de nuestro asombro. El asunto fue, que el voluntarioso acordoneísta, no sabía tocar otra cosa. Allá muy lejos en su país de origen, compró a un familiar el instrumento de segunda mano, le pidió que le enseñara a tocar un solo tema, y con ese bagaje se encajó en Hispania, más concretamente en, Garnata, donde come tres veces al día, gracias a frasear con desacierto una única partitura. Si eso mismo lo hace un nativo, no se come una rosca en la vida.
Pero que nadie se rasgue las vestiduras, porque la pobreza ha llegado incluso a los hospitales donde se opera al Rey. Sonoro es el caso ocurrido mientras su majestad convalecía de su intervención en la espalda, en las consultas externas del mismo edificio, un plebeyo ciudadano calló al suelo aquejado de un infarto, y tal fue la situación precaria del hospital, que optaron por llamar al 061, pidiendo una ambulancia medicalizada. Aquí el hospital, envíen un médico. ¿Pero en manos de quienes hemos puesto al rey?. El Hospital “La Milagrosa”, va a pasar a la historia porque sobrevivir a el, es eso, ¡un milagro!, pues no hay que olvidar, que desde que entra el rey en el, no suceden más que desgracias. Un incendio, pequeño, pero incendio al fin y al cabo, se declaró también mientras el monarca era inquilino del gafado sanatorio, o sea, que al grito de ¿¡ hay un médico en éste hospital!? personal y pacientes de “La Milagrosa”, se ponen en manos del altísimo para que nada les suceda. Esa es la sanidad que nos ha dejado en Madrid, “espe”, esa criaturita que se ha ido a cazar talentos a la empresa privada, mientras ha convertido en bocado apetitoso para las empresas de sus amigos, a todo el sistema sanitario de la Villa y Corte.
Pero en volviendo a la ciudad de la Alhambra, y a sus profesionales de la pobreza, apartando al que luce dos palitroques por piernas, y vocea con vehemencia, clamando una limosna en la puerta de correos, o la callada madonna que sujeta en el regazo un cartón con sus penurias, de un lustre en la cara que da gloria verla, el que me llama la atención es ese que a la entrada de La Alcaicería en el Zacatín, se pone a vender paraguas en días de lluvia, y al contrario de sus compañeros, en lugar de ponerlos en el suelo sobre un plástico, aguardando en silencio que llegue el comprador, éste no duda en coger varios con la mano, y ofrecerlos a los viandantes a buen precio, lo único que ocurre, es que se los oferta a los que llevan el paraguas en la mano, abierto, resguardados de la lluvia y no, a los que corren bajo el agua careciendo de tan oportuno artilugio. Un fallo de marketing, que debería ser corregido. ¿Qué será lo próximo?... un coche de bomberos sin manguera, sin escalera, por aquello de los recortes. ¿Para cuando una escuela de pobres como dios manda, en la que se enseñe a pedir de manera organizada y coherente?
martes, 5 de marzo de 2013
PLAZA DE LAS TRES CAMPANAS
PLAZA DE LAS TRES CAMPANAS
Tito Ortiz.-
Le encargué el Pregón del Día de La Cruz, y todavía no ha sido superado. Requerí su colaboración para poner en marcha el entonces inexistente Pregón de La Feria Taurina de Granada, y La Corrala de Santiago, acogió la granadina dicción del maestro Miguel Montenegro, iniciando un paseillo, que aún no ha terminado. Pero donde su vació es más patente, es en la narración y pregonación de la Semana Santa de Granada, ya que sus conocimientos y verbalización de las tradiciones, no han tenido competidor. Capaz de hacer que sus escritos rezumen olor a Mirto y Romero, amasados con Juncia y Mastranzo, o colocar sonidos de bronce en solitarias plazas, fue capaz de convertir Plaza Nueva, en la Plaza de Las Tres Campanas: Campana la de La Audiencia, Campana la de La Vela, Campana La de... Santa Ana. Y mientras las azucenas florecen en carmenes del albaicines y realejos, las acerolas, membrillos y azofaifas, se reparten por la carrera de la Virgen, rodando hacia la basílica encantada.
Hidalgo degustador de elixires sin tapa, prefería – aún siendo el mismo - el vermut de las Bodegas “La Mancha” al de “Castañeda”, porque en la primera no ponen tapa, que comer mientras se bebe es grosería alta. Y cuando algún camarero, sin conocerlo le ofrecía manjar con el que hacer eso que ahora llaman los modernos, el maridaje, contestaba presto, que cuando tuviera hambre se iría a su casa, que el noble arte de beber, reñido está con el tragar, que nuca escribano de su talla, debiera ser confundido, con amanuense plebeyo. Ángel Luís, hizo de las letras su vocación, con una caligrafía impecable propia de otros siglos. De sus rimas y sonancias, el arte de declamar sin estridencias falsas, vivencias que sólo un granadino hasta la médula, lleva prendidas en sus entrañas. La humeante pipa para pasear Granada, la retina para fotografiar su belleza, el martillo, yunque y estribo, para grabar en la mente los sonidos de vencejos y arriates de cantarinas aguas, que dan al atardecer granatensis, personalidad propia jamás comparable con nada.
Conversador de largas tertulias, defensor de urbanidad y comportamiento, rechazaba lo grosero, lo soez y descreído. Noble de fe y siervo siempre de sus Angustias de La Alhambra, no rechazó colaboración y presencia en otras hermandades, donde su paso fue siempre el de servir y no servirse, el de colaborar a cambio de nada, el de estar sin pretender cargo, el de colaborar sin presentar demanda. Señor de altares de Corpus, de Cruces, de romerías a San Miguel, de Viacrucis en la intimidad de su alma, ayudó a quién se lo pidió, y a quien no, también. Visitador de Monumentos en Viernes Santo, de adoración nocturna de estrellas en sacromentes encalados, distinguió siempre entre una saeta y un salmo, entre lo popular y lo chabacano, que no por ser más cercano el cantar, debe ser desposeído de elegancia y encanto, que el hábito si hace al monje, y que el ritual es sagrado. Guardar y hacer guardar las formas, la cortesía, pero no por ello ufano, nada más lejos de Sabador Medina, hombre de otro siglo, aquí trasplantado por azares del amor con una misión en su rastro. Hacer amigos por doquier, dar testimonio de buen cristiano, ser solidario con los suyos y con los otros... amparo protector, brazo amigo de sustento, oidor de tragedias en confesión, blandiendo la discreción a modo de escapulario. No se puede pedir más, a noble desinteresado, que siempre tuvo palabras de aliento, para algún ayuno de esperanza, por otros desahuciado. Con el codo apoyado en la barra de “La Mancha”, versó sobre filosofía, el amor, la vida y la esperanza, siempre con palabra de aliento, para aquel que lo escuchara, entre el humo de su pipa, los aromas de yerbabuena y albahaca, esa que riega la niña, en carmen frente a la Alhambra, mientras canta por bajini, a la rueda de chuchurumbel, pasa un carro lleno de miel, embargando al escritor la nostalgia de una tierra que entre los dedos se le escapa, y no queriendo aceptar su destino, enmudece el poeta para no dar ni un ruido, pues hidalgo acostumbrado a pregonar, valora como nadie el silencio de Granada.
Desde la Puerta de Elvira, a La Cruz de La Rauda, desde La Puerta del Sol, a la del Pescado, desde la de La Justicia, a la de Las Granadas, cantó con originalidad y buen tino, el paisaje empapado por La Alhambra, convirtiéndose en esclavo de ésta ciudad, para cantar su belleza y ensalzar sus alabanzas, con orgullo de ser de aquí, sin complejos, ni alharacas, con pluma de tinta indeleble desde La Silla del Moro a la Vega de Granada, toda la ciudad fue presa de su poesía y narrativa acertada, nacida del corazón, apasionada, cantada en folios de oro, y a veces cincelada, en piedra de Sierra Elvira, para que su recuerdo perdure en Garnata, que un hombre nunca se va, cuando su obra viaja, por los aires de su tierra, y su tierra fue Granada, la de aquella plaza noble donde el tranvía girara, y que él bautizó para siempre, como... Plaza de Las Tres Campanas.
lunes, 11 de febrero de 2013
Y A TODO ESTO, ¿AZNAR DÓNDE ESTÁ ?
Y A TODO ESTO, ¿AZNAR DÓNDE ESTÁ?
Tito Ortiz.-
Es la comidilla del barrio. Con lo que a él le gusta estar donde menos se le espera, hacerse presente cuando es innecesario, y enmendarle la plana a su delfín Rajoy. ¿Dónde está Aznar?. Con lo que está cayendo sobre su partido, como que no está blandiendo su acerada tizona facistoide, repartiendo mandobles a diestro y siniestro, incluso a extremos siniestros. ¿Estará esperando que su partido se querelle contra Bárcenas?. Dicen una oronda posadera de Castilla La Vieja, que cuán Alonso Quijano, Aznar vela armas a la luz de la luna en el patio de su hacienda, a la espera de que su desprotegido Rajoy, sucumba pacto de las llamas avivadas por un sistema bé, que él fundó, y que ahora les estalla en las manos, porque no han sabido proteger a su tesorero. Y es que eso pasa, cuando uno cae en manos de quienes reparten y se llevan la mayor parte, pero además, recuerdan perfectamente a quienes les han dado las otras partes. Y Bárcenas no olvida.
Mientras Aznar de madrugada, junto al brocal del pozo posadero, se recuesta para retomar hálito y piensa como asaltará de nuevo el poder, recuerda como el mismísimo Rodrigo Díaz de Vivar, ganó batallas a los moros, muerto pero erguido sobre Rocinante. Y él tiene una ventaja sobre El Cid, él está vivito y coleando, y frotándose las manos de todo esto que ocurre, porque le permitirá salir como salvador de la patria, en cuanto sus secuaces le den el toque de suerte en la nuca, a un desmadejado Rajoy, que no sabe de recortes ni de rebajas de sueldos. Aznar vela armas en el patio de la posada, mientras el bachiller Sansón Carrasco Pons, hace el ridículo más espantoso, justificando lo injustificable, y como ya es costumbre en el derechona patria, escudándose en él... y tú más. A la lideresa catalana le toca los fines de semana, decir desde el púlpito de la gaviota que Rubalcaba debe presentar su declaración de la renta, y la dolores, aquella que salió en principio como un obús, anunciando querellas para todo el que hable de sobres, ya ha disminuido su marcha, ahora va más en consonancia con la cuaresma. De Momento, la señora Cospedal no le ha puesto ninguna demanda a su amiguísimo en otros tiempos, Pedro J. Ramírez, Director del Diario El Mundo, y que tanto abunda a diario en la corrupción peperiana. Sería chusco que la dolores le pusiera sólo una demanda a El País, sería como consagrar la fehaciente virtud de la derechona del águila bicéfala, y no la insulsa gaviota.
Pero vamos que la dolores lo tiene fácil. Si quiere que sus militantes – que algunos ya se están dando de baja – y sus votantes recuperen la fe, no tiene más que poner una demanda a Bárcenas y Otra al periodista de los tirantes, que en otro tiempo bebió los vientos por Felipe González, pero que al no ser recompensado con ministerio alguno, se hizo facha por la gracias de dios, y pasose al bando contrario, para hacerle el caldo gordo a don José María, ese que ahora vela armas en noches de luna llena en el patio de la posada, mientras Esperanza Aguirre le canta al oído romances de frontera, en la que, otrora damisela con apetencias de cargo muy frustradas, marchose a la retaguardia para urdir y cizañar a favor de quien fue, y ahora lo pretende, más no moverá un paso, hasta que sus huestes se lo pidan por aclamación. Durante su mandato, Barcenas mandó también, a su estilo, el estilo be, ensobrado color sepia, pero de eso Aznar no sabe nada, de lo contrario, ya habría salido a defender a Rajoy, pero es que Aznar, lo único que quiere que le pase a Rajoy es una apisonadora, porque de esa forma, él vendrá a redimir a todas las españas, con banderas tremoladas por correajes acharolados, al ritmo de trompetas imperiales y timbales destemplados en clave de silencio.
Si acaso vas por el pepé, pregunta por la dolores, esa que cierra las urgencias a los más desfavorecidos, y que también aparece en las cuentas manuscritas, de sobrecogedores militantes sin cargo público. Y nadie dimite. Aunque ya no puedo hacer el chiste fácil de, aquí no dimite ni el Papa, al menos en los últimos seiscientos años ya tenemos un ejemplo. Lo que pasa es que, un Papa que fue militante en las juventudes hitlerianas, por mucha dimisión que haya presentado, no me sirve. Si hubiera sido santo, se hubiera abstenido al ser elegido, no hubiera consentido con ese pasado ser el sucesor de Pedro en la Tierra. Creo que el peso de la mitra, los deja sin neuronas, los aparta de la sociedad, y les hace vivir en un mundo de fantasía hecho a su medida por el Camarlengo. Oriol Puyol, de misa diaria, se adorna con la concesión de las ITV. Durán y lleida cree que con devolver el dinero, muerto el perro se acabó la rabia, pero si él prometió dimitir si eso era verdad, ¿De qué sirve la palabra de un político?. Urdangarín, al menos, es sólo un toca pelotas. Profesionalmente las del balonmano, pero ahora se las toca a su suegro y a su cuñado, y además, dicen quienes le conoces que es más bien chulesco, como echadito “palante” el nene. ¿Me comprenden?. Vamos, del mismo Bilbao. Mientras, el cadáver político de Artur Mas... no se rían, es sólo cuestión de tiempo. La aventura soberanista de éste memo es tan sólo comparable con la del defenestrado Ibarretxe, de infausto recuerdo, que también tuvo una aciaga noche el sueño de la independencia y hoy tiene el de la sociedad gastronómica para chiquitear y jugar al mus. Ese es el futuro del ex marido de la ministra Ana mato, que aunque ya no está como “funcionario” del pepé, pero lo mismo sigue trabajando desde casa, porque estos fachas saben muy bien lo que es trabajar pa la calle.
viernes, 18 de enero de 2013
PREGUNTA POR LA DOLORES
PREGUNTA POR LA DOLORES
Tito Ortiz.-
La Cospedal no anda, levita. María Dolores, se yergue con la barbilla diez puntos por encima de los demás, incluso de sus compañeros/as de partido, porque ella no se ha llevado un duro, ni se ha servido de sus encantos femeninos, para medrar en la pirámide facistoide de la gaviota. La Cospedal niega que en el partido popular exista corrupción, sobre todo desde que ella llegó a la secretaría. Sus alfombras, las de élla, están limpias y no sabe la criatura que debajo de las voladoras estilo aladino, no sólo hay basura. Según se desprende de algunas investigaciones y evidencias, bajo las alfombras del Pepé hay más de un muerto y ya huele. Y no se puede renegar de los inicios, María Dolores, para llegar a donde estás, dando lecciones de dignidad a todo el mundo, lecciones que por cierto nadie cree más que tu, has tenido forzosamente que pasar pisando esas alfombras, de punto grueso y pelo largo, forradas por la caja bé del compañero Bárcenas.
¿Quién sabe ¿ María Dolores, si para llegar a presidir Castilla como segunda de a bordo del navío azul peperiano, no has tenido que gozar de algún privilegio, regalo, dádiva o zona vip, creyendo, porque tu serías incapaz de lo contrario, que todo era legal y nada más que legal y transparente, como la combinación de una vieja casquivana del renacimiento, que sólo aspira dos siglos más tarde, a lucir medias de cristal con costura. Sé que repudias lo de Rodrigo Rato en el banco, premiado por tus afines, con un millonario sueldo en telefónica. Porque a los fachas os pasa como a Franco, que a los desertores del ejército afines a vuestras ideas, en lugar de fusilarlos, los ascendéis y condecoráis, para que mueran en olor de multitud, aunque éste sea fétido, como los trajes de tu compañero y su amistad con "el bigotes" en el remanso de la albufera. Creo que lo pretextas de milagro, el hecho de que Milagros Martínez, tu compañera aficionada a las fallas y la cremá, continúe como parlamentaria, pese a estar en diligencias de la fiscalía anticorrupción por asunto que tiene que ver con vuestra trama Gürtel. Sé que no te pronuncias, por pura modestia, ante la escandalosa contratación de tu enemiga, Esperanza Aguirre, como caza talentos, y que nada sabes de un ático en Marbella, de su flamante sustituto. Es más, creo que no sabes dónde está Marbella. Y eso que te honra, porque así puedes seguir negando a la sociedad, y despreciando con un centímetro más de altura en tu barbilla, a las bases peperianas, que tanto te admiran, al proponer que sólo se dediquen a la política, aquellos que no necesitan sueldo, para retrotraernos al siglo diecinueve, donde sólo los ricos de cuna y nobles, podían permitirse el lujo de acceder al ejercicio de la política, un arte noble, que gente como tu y algunos de tus compañeros, habéis envilecido, hasta el extremo de engendrar en la población, justificables deseos de montar una guillotina en plaza pública, y que de una vez por todas, vayáis pasando uno a uno, una a una, expiando vuestras culpas de mentirosos/as y mangantes. Habéis conseguido que parte de la sociedad os desprecie y repudie con asco y temor de que algún hijo se nos acerque en hora mala, diciéndonos que quiere dedicarse a la política. Antes en un club de alterne de carretera o en la cárcel, que permitir que uno de mis vástagos se dedique a codearse con vosotros.
Cospe, tienes menos credibilidad, que tu amigo el alcalde de Granada, que ante una huelga de basureros, arremete contra ellos amenazándolos con recurrir al ejército, una cosa que ya hacía también Franco, porque al final, ya sabes, sois querida Cospe, los herederos legítimos de aquel general bajito de El Ferrol, que ante la huelga del metro madrileño o los autobuses, no dudaba nunca en, poner a policías armadas y militares de graduación, conduciendo los trenes y los buses, para así demostrar quién mandaba en su España, porque era “su” España, y no la de todos. Tu delfín en la ciudad la Alhambra, presidente de la Diputación, aún perdiendo las elecciones en Armilla, pero no pudiendo soportar que se le escape ese ayuntamiento, no duda en tildar a la oposición de “cosa nostra”, aplicando así un lenguaje exquisito, que tal vez le enseñó su padre, antiguo Jefe Provincial del Movimiento de la Falange franquista en Granada. Cospe, no cambiéis nunca. Tu y los de tu partido, sois un gran ejemplo a seguir, en éste país que poco a poco estáis destrozando. Por favor, activad ya la espoleta, para que salgamos todos volando por loa aires. No podemos seguir viviendo con gentuza como vosotros/as.
jueves, 10 de enero de 2013
SINDICALISTAS CONTRA TRABAJADORES
SINSICALISTAS CONTRA TRABAJADORES
Tito Ortiz.-
Sé que el titular puede prestarse a confusión, pero nada más lejos de la realidad. En éste tránsito de la crisis al despropósito, pasando por la anarquía, los sindicatos mayoritarios que deberían estar calladitos, pues si hablan nadie puede creérselos, por recibir del Gobierno tal cúmulo de subvenciones, que son las que hacen posible que subsistan, poniendo por lo tanto en entre dicho su imparcialidad, ya que si como los partidos políticos, los sindicatos tuvieran que vivir de la cuota de sus afiliados, hace ya tiempo que la España sindical, sería un páramo yermo y silente. Pues bien, en este momento de confusión y desvarío, cuando un periodista intenta denunciar el escándalo de los liberados, sus prebendas y comodidades, y su nula acción en defensa de los trabajadores que un día los votaron, y permitieron que se transfiguraran en liberados, asunto éste que sólo tiene ventajas y ningún inconveniente. Pues como digo, cuando un periodista de medio público andaluz, ha decidido alzar la voz y desenmascarar, a los/as “compañeros/as de las dos centrales sindicales mayoritarias, más al impresentable del sindicato profesional andaluz, un gañán que utiliza en beneficio propio y del particular de su sindicato, ordenadores, teléfonos, fases, impresoras, folios y todo tipo de útiles, que unido a la compañera de cc.oo, más preocupada por la conservación de una palmera a la entrada del local, y por dar de comer y beber a una legión de gatos asilvestrados, -como ellos-, a la olor de la manduca, pues como digo, sin haberse duchado siquiera, las damas y el caballero del comité de empresa, se han ido derechos a la inspección de trabajo, no para denunciar a la empresa en defensa de los derechos de los trabajadores, sino para arremeter sin éxito, contra el periodista denunciante de tan lamentable situación, que raya en la delincuencia, la desfachatez, el improperio, y la más alta desvergüenza.
Se trata de una de las pocas veces, sino la primera, que unos sindicalistas sin escrúpulos, arremeten contra un compañero, solo porque éste ha intentado tirar de la manta, y dejar a las claras, que están vendidos, al poder, y que no defienden a los trabajadores que con esa intención los votaron. A día siguiente de ser elegidos, ya no volvieron a trabajar, para la empresa, ya que algunos si lo hacen para intereses particulares, y además, se han convertido en la Stasi contra los compañeros que no les ríen las gracias. La presa favorita son sus iguales, pero que ejercen de mandos intermedios. Contra ellos van dirigidas todas sus acciones, en lugar de enfocarlas hacia la empresa y defender los derechos de todos/as. La empresa que reduce sueldos, alarga el horario y quita pagas extraordinarias, no es la enemiga para ellos. Su objeto de lucha son los trabajadores que con su misma categoría, pero al contrario de ellos, trabajan dejándose la piel sin mirar el reloj para que todo funcione, con responsabilidad y eficacia, esos son los que deben ser denunciados y puestos a disposición de las colas del INEM. Ese es el comité de empresa que hay en la empresa pública de Granada. El que se preocupa por la temperatura ambiente de la redacción, un grado o dos arriba, pero no le dice a la empresa que las bajas hay que cubrirlas, y que hay departamentos que no dan abasto porque llevan un año sin cubrir las deficiencias elementales y orgánicas. No contentos con tan colosal felonía, lejos de defender los derechos de las dos sociedades con que cuenta la empresa, ellos se dedican a una sola, ignorando a los radiofonistas, de los que ni siquiera se saben el nombre. Éste comité de empresa, más parecido a la Securitate, de Nicolae Ceauçescu, no se manifiesta por la desaparición de canales, los contratos no renovados, la pérdida de la producción propia, o la condena de las productoras a trabajos residuales, lo hace sólo en contra de los compañeros que intentan desenmascararlos, dejar sus vergüenzas al aire, y que todo el mundo sepa, como se rascan la entrepierna, como viven tras ser elegidos, que poco o nada nos representan y lo que es peor, como se ríen de las circunstancias por las que sufren sus compañeros, a los que ellos, ni representan, y lo que es peor, ni defienden. Son adalides del sindicalismo panfletario y decimonónico, que tranquilizan sus conciencias todos los días, cuando cuelgan un folio de idioteces en el tablero sindical, una vez resuelto el ceremonial, se marchan a sus casas a diseñar la próxima pancarta y a vivir con intensidad lo que ocurre en otros sitios, porque lo que de verdad pasa en su empresa... eso no les interesa, la prueba es que después de 23 años, aún no hemos asistido a la solución de ningún conflicto de los trabajadores, cuya solución se deba a ellos/as. Es para nota, ¿o no es para nota ¿
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