jueves, 26 de enero de 2012

TELEFÓNICA ME AMENAZA

TELEFÓNICA ME AMENAZA

Tito Ortiz.-

Vivía yo en el casco histórico de la ciudad de La Alhambra, pero buscando mayor espacio de trabajo, me tuve que mudar a la pizpireta ciudad de Armilla, que a tan sólo un tiro de piedra de la urbe, me ofrecía la comodidad requerida para laborar. Llamé entonces – malaya el día – al teléfono de atención al usuario de Movistar, para que me fueran trasladados el teléfono fijo y la conexión a Internet. Me atendió simpático y voluntarioso un mozo con acento bolivariano, que tras realizar la operación, me ofreció en “oferta gratuita” un pincho, o artefacto para conectar al puerto USB, y que te permite conectarte a Internet en cualquier sitio o lugar. Yo le dije que no lo necesitaba, pero él insistió en la gratuidad del obsequio, del que yo sólo pagaría el consumo derivado de cuando me conectara, previo el paso de, insertar la tarjeta pink en el bicho y llamar a Movistar, para activarlo. Yo insistí en que siempre trabajaba en mi empresa o en casa. Él insistió en que si no lo activaba no pagaría, con lo cual, terminé aceptando, que el tal Mauricio, me lo remitiera sin gasto alguno a casa. Y así fue, un buen día, una empresa de mensajería urgente me dejó en el domicilio un paquetito, que yo intuí, albergaba el pincho gratis de Internet, y tal como venía, sin desprecintarlo siquiera, lo metí en un cajón de mi despacho, donde sigue en la actualidad. No sé ni el color que tiene.

La sorpresa fue que a los pocos días, recibí con asombro la primera factura del consumo del dichoso pincho, que sigo sin meter su tarjeta y sin llamar para activarlo, pero además, acompañaba la misiva un gráfico de columnitas negras, en las que se apreciaba mi consumo ascendente de los últimos meses. Espantado por lo esperpéntico del caso, llamé raudo y veloz a Movistar, para resolver el asunto. Después de que una voz grabada me fuera diciendo los números a marcar, con pena de que no me dijera el del presidente de Telefónica, para poder excrementar verbalmente sobre sus difuntos, me atendió María Graciela, de acento mexicano, que tras 48 minutos exactos, me juró que el conflicto estaba resuelto. Nada más lejos de la realidad, porque al mes siguiente, volví a recibir otra factura, y ésta vez con más columnitas altas de consumo. Volví a llamar, no sé para qué, pero lo hice. En ésta ocasión, después de 54 minutos al teléfono, Oscar Oswaldo, de claro acento uruguayo, me juró por el almirante Colón, que me había dado de baja en el servicio, y me serían reembolsadas las cantidades adeudadas en mi cuenta. Pues no. Al mes siguiente llegó la tercera factura adeudada en cuenta, con más consumo aún que las anteriores, y entonces, Gustavo Alejandro, de rancio acento peruano, me prometió por Fray Martín de Porres, que mi odisea había terminado, y que ya no sabría más de falsas facturas ni del dichoso pincho “gratuito” de Internet Movistar Móviles.

Pero nada más lejos de la realidad. Cuando al mes siguiente volví a ser atracado en mi cuenta bancaria por Telefónica, me llegué al banco y di orden de que fuera devuelto el recibo. Y ahí viene lo bueno. Desde entonces, las cartas de Movistar se han sucedido con varias amenazas, sobre todo la de ingresarme en un registro de morosos, si no les pago eso que no consumo, o sea, un atraco a la luz del día y se acabó. Que a veces me pregunto, si lo que a mí me están estafando, será para pagarle la millonaria nómina estadounidense a Ignacio Urdangarín. Pero estos ladrones de guante blanco han ido a más, y hoy he recibido nuevas amenazas de una empresa que se llama, I.S.G. INFORMES COMERCIALES, S.L., en la que se me advierte que si en el plazo de siete días, no le pago a Telefónica, los 21 euros con 24 céntimos - que no les debo- porque nada he consumido por lo que deba pagar, ellos mismos me partirán las piernas, si así se lo pide su cliente, Telefónica Moviles España, S.A.U.

Debo añadir que, hasta ésta última epístola intimidatoria y extorsionante de ésta mañana, he escrito por correo ordinario a Telefónica sin obtener respuesta. Y también he enviado un correo electrónico a su gabinete de prensa, por si mis compañeros podían ayudarme, pero me han dado todos la callada por respuesta, y aquí me tienen, esperando a los matones de I.S.G.F, de la calle Lezama 2 de Madrid, para que alguien evalúe mis lesiones, cuando cumplan sus amenazas. Como las hemorroides, he sufrido y padezco éste atropello sin sentido en silencio, pero reiteradas las amenazas por escrito, tanto de Telefónica, como de su despreciable empresa lacaya, he puesto ya hoy el asunto y toda la documentación, en manos del Gabinete Jurídico de La Asociación de la Prensa de Granada, de la que soy Vicepresidente, a la espera de que me depare la suerte, en manos de Telefónica y sus extorsionadores. ¿Qué haría en mi caso, Mariano José de Larra? ... con la pistola, digo.

martes, 10 de enero de 2012

UN DESPROPÓSITO TRAS OTRO

UN DESPROPÓSITO TRAS OTRO

Tito Ortiz.-

Hay jueces que nombran administradores concursales, a ojo de buen cubero, y a partir de ese momento, los ponen en el dólar. Hay quién mata por entrar en esa oposición sin tribunal, a dedo de quién decide, y que puede hacer que te levantes decenas de millones por una gestión judicial, con la bendición del instructor y sobre una empresa en ruina. Ya que la casa Real ha dicho en que se gasta el dinero de los españoles, a mí me gustaría que los togados que han nombrado administradores concursales en los últimos treinta años, me dijeran ¿qué han cobrado éstos y en concepto de qué?. Son las cosas de la crisis, hablamos de la ruina de una empresa, que pone a las puertas de un paraíso fiscal, a quien la ley decide que la saque del trance. Hubo una vez un loro que murió al estornudar, porque se clavó el pico en el pecho. Algún tipo de resfriado debe haber en la Junta de Andalucía, cuando la Consejería de Medio Ambiente, abre expediente sancionador a Cetursa, la empresa que explota la estación de esquí de Sierra Nevada, de capital mayoritario de la propia Junta, o lo que es lo mismo, a la exconsejera de Justicia, que tiene bemoles la cosa ¿no?. Es como una especie de vendetta, a pocos días de estar todos “en funciones”, en expectativa de destino, o la cola del INEM. Ocho decenas de metros lineales de la pista del Águila, en la cabecera del río San Juan, pertenecen según algunos al Estado desde hace treinta años, y hasta ahora, no le ha estorbado a nadie que la estación se colara presuntamente en el maíz, desde 1964. Para lo que les queda de estar en el convento, se cag... dentro. Es de tal esperpento, que como dice mi compadre Luís Cerón,. Yo ya no sé si soy uno de los nuestros. Es como dar con un cura ateo, o algo más llevadero. El párroco gallego que sigue diciendo misa, aunque ha contraído matrimonio, pero no nos vamos a asustar. Hace años que en un convento de clausura del Albayzín, -contaba mi abuela en su lecho de muerte-, que una monja dio a luz una hermosa criatura, de cuatro kilos trescientos. Los caminos del señor son inescrutables. No olvidemos que han sido dos saharauis, los que han colaborado en el secuestro de nuestros cooperantes. ¿Seguiremos ahora colaborando lo mismo con el pueblo saharaui, si ellos mismos nos echan en los brazos de Al Qaeda?.

Lo mismo que hay campeones del mundo de motociclismo y automovilismo, que no se han sacado el carnet de conducir, pues de la misma manera, cualquiera puede ser en un mismo acto, juez y parte, acusación y defensa, ya saben el famoso adagio: ¡Haced lo que yo diga, pero no lo que yo haga!. Y así se escribe la historia, en un mar de confusiones y oportunismos, en los que nadie conoce a nadie, y de nadie te puedes fiar. ¿Hay algo más raro que la dieta Mediterránea?. Como se puede llamar a una dieta con nombre de mar, si de lo que menos contiene es marisco. Si resulta que la base es pimiento, tomate y aceite de oliva, ¿Por qué la llaman mediterránea?, debería llamarse cuando menos... Dieta de Montaña, ¿No?. No comprendo porque en ésta tierra, sigue sin sancionarse y sin hacerle controles de alcoholemia a los que van a caballo por las carreteras y autopistas causando accidentes, o a los ciclistas que invaden aceras y calles en dirección prohibida, o a los transportes blindados, que aparcan donde les da la real gana, a la vista de la autoridad incompetente, revestida de uniforme, que sólo regula el tráfico a la entrada de los colegios de pago, y retira los coches -que sin entorpecer el tráfico- aparcan por necesidad perentoria en un carga y descarga. De las decenas de autobuses urbanos que componen la flota, sólo dos, se meten en la parada a recoger los viajeros, el resto ocupa toda la calle para que tu que vas tras él, rechines los dientes y te aguantes porque él es más grande, y ojo, saldrá sin mirar y sin intermitente, porque tiene preferencia, dice el chófer. Seguramente la tendrá, pero lo que no tiene es civismo, ni educación, ni solidaridad para con los demás usuarios de la vía. Es como ese penitente de hábito oscuro en la madrugada, que con su cirio y paso cadencioso, no hace sospechar a los que ven la procesión, que bajo el capillo, lleva una radio de diminutos auriculares, escuchando su programa deportivo, o musical, mientras su fachada externa, incita a la oración y el recogimiento. Pero es ésta una ciudad de tantas contradicciones, que sólo se entiende, si sabemos que es la última en renta per cápita, la primera en paro, y la segunda de España en depósitos en metálico en los bancos. Es la ciudad en la que un socio del colectivo de parapléjicos, puede vivir en un décimo sin ascensor, y a todo el mundo le parece normal. Esta es la tierra donde una violinista profesional, pide indemnización por los daños causados durante un ensayo, que tuvo que soportar la voz de la soprano en retaguardia, interpretando la gran aria “verdiana”... Behetoven no era sordo, es que se lo hacía por conveniencia. En Granada todo es posible señores, ¿Hay quién de más?, no se corten, hagan sus apuestas, sólo nos falta como en Cuenca, una funeraria que se llame: La Alegre Agonía. Y quemar en plaza pública, una estatua de Miguel Estrogoff, porque desde que existe el móvil, ese mito ya no tiene sentido.

lunes, 19 de diciembre de 2011

ADMITIMOS MENTIRA, COMO ANIMAL DE COMPAÑÍA

ADMITIMOS MENTIRA, COMO ANIMAL DE COMPAÑÍA

Tito Ortiz.-

Hubo un momento histórico en que la policía, contrató a delincuentes convictos y confesos para que les enseñaran a conducir en situaciones extremas. Persecuciones, escoltas, blindados, o sea, que tuvo que recurrir al “vaquilla” de turno, para saber como se hacía un puente a un coche para robarlo, y como se hacían trompos para despistar a los maderos, y eso fue un éxito. Desde entonces - que vestían de marrón - las cosas no han cuadrado nunca. Baste recordar, que el fichaje estrella que el Partido Popular hizo para ganar las elecciones, fue el padre de Mari Luz Cortés, gitano, analfabeto, en calidad de asesor de los populares para la reforma del Código Penal. Claro que después de discernir algún asunto familiar a tiros, Rajoy ya no quiso hacerse ninguna foto con él, y no sabemos como irá el informe de una criatura que, sin el Certificado de estudios Primarios, pretende enmendarle la plana a los magistrados de la Corte Suprema española. Porque la obra lo ha querido, ha hecho todo lo posible para acabar con otra Iglesia evangélica, pero no lo han conseguido, porque el padre de la niña asesinada, encumbrado a los cielos por los populares, en vista de que su iglesia no le “echaba cuentas “, ha terminado por inventarse y crear la suya propia. Eso es arte. Viva el pepé y la madre que lo parió, y a sus veedores, también, que ésta es la gentuza que tienen que fichar, para sacarnos de la crisis.

Es éste un hecho tan sólo comparable con el letrero que se ve en los estancos: El de, ¡Se prohibe fumar!. Que en casa del que vende el tabaco, mueve a chacota, que diría un ilustrado. Lo único que siento del padre de Mari Luz, es que tuviera un vecino mal nacido, que dio con un juez tontorrón que se fió de un psicópata, y lo dejó en la calle siendo un peligro público, pero eso no me impide discernir entre un patán, y demagogo, que no entiende de Patria, ni dios ni rey. Un “chanelaor” que toma por tontos a los payos señoritos, y se hace el mártir, pero a mi no, compadre. Que entre caló y caló, no vale la güena ventura. Lo tuyo es puro teatro, y no lo de Olga Gillot. Que yo nací en el Albayzín, me crié con los del Ave María y tenía Familia en Haza Grande y en el Sacromonte. A mí no me la das tú... “artista”. Yo estoy muy escaldado. Cansado está mi cuerpo de soportar como se les prohibe la entrada a los perros en las clínicas veterinarias, que es que ya no puedo más. Esto es tan sólo comparable con aquel capitán de barco que se mareaba. Dicen las malas lenguas que el del Titánic era de estos, y que por eso estaba en su camarote la noche que el iceberg hizo de las suyas, hace ya un siglo. Estoy hasta el gorro, de los que ponen a los “dionis” de turno, a vigilar la caja fuerte del Banco de España, algo de lo que en éste país tenemos grandes especialistas en todos los bandos, pues no hay que olvidar, que aquí pusimos a un Roldán, que no tenía el Graduado Escolar, a dirigir nada más y nada menos que a la mismísima Guardia Civil, y nos quedamos tan anchos, porque aquí, cuando decimos de equivocarnos, lo hacemos a lo grande, aunque falte para pan, oiga. Ésta ciudad tiene el único ayuntamiento del mundo, capaz como hizo hace algún tiempo, de poner una denuncia a un cuerpo de costaleros por ensayar en la calle, y conseguir que su semana santa sea –por el contrario - declarada de Interés Turístico Internacional, que ya tiene delito la cosa. La denuncia rezaba así: ...vehículo de tracción animal, que circula por la vía pública, de noche y sin luces de situación ó emergencia. Esa acta de infracción la tuve en la mano, y no se como no le puse un marco para la historia. Algo parecido ocurre con las bandas de música, denunciadas por hacer ruido mientras ensayan, pero cuya presencia se reclama desde la institución municipal, para cualquier acto que la casa organiza. También es histórico el hecho denunciado por la autoridad municipal, de aquel paso que se llevó por delante farola y letreros en la calle Salamanca, porque el ayuntamiento no los había retirado con la antelación debida, al paso de los cortejos del Domingo de Ramos. Esto me recuerda aquel concejal de pueblo costero, que pasado de copas se cayó de la moto, y no dudó en denunciar a su propio ayuntamiento, del que cobró suculenta indemnización, aludiendo a un bache en la calle, como causa del accidente. Espero que se sonroje al leer esto.

Ésta ciudad es capaz de poner a Carpanta, como vigilante de seguridad en el banco de alimentos, multar a un graffitero por “ensuciar” las paredes, y luego, patrocinarle una exposición con dinero público en institución oficial. Conozco algún paracaidista con vértigo, y un caballero legionario, que lleva años de baja por depresión, al no soportar el color verde del uniforme, o sea, un asunto cromático, como salta a la vista. Son granadinos los dos. Como las almas caritativas, que el otro día invitaron a champagne francés y caviar de Río Frío a mi perro, cosa que no me extraña, porque mi Duke, es de lo más listo y cariñoso, con decir que ladra por señas, para no molestar a los vecinos y que además, lo entiendan los sordos, con eso está todo dicho. Pero que conste, que lo del caviar al perro, aunque sea el mío, me parece un desperdicio. Es como decorarle el dormitorio a Serafín Zubiri, con los mejores desnudos de Marilyn Monrroe. A ésta sociedad hay que meterla ya de una vez, en un ente de razón, darle el poder a los indignados, y echar del país a los políticos. Hoy estoy sembrao... ¿no?

martes, 22 de noviembre de 2011

BORRÓN Y CUENTA NUEVA

BORRÓN Y CUENTA NUEVA

Tito Ortiz.-

Desde que a los gabachos les dio por albergar etarras y volcarnos los camiones de fruta en la frontera, en Europa hemos pintado menos que “follatabiques” en Bilbao. Los alemanes vienen a nuestras islas baleares a miccionar y pelearse, los africanos a quedarse por el morro. El candidato a las elecciones marroquíes dice que España no sabe elegir a sus amigos, y que para ellos somos un estorbo que los separa del viejo continente. Los ingleses se ríen en nuestra cara y en nuestra casa, pues siguen sin devolvernos el peñón. La selección pierde todos los amistosos. Los rumanos nos han mandado lo mejor de cada casa. Con esto de la caída del muro y el asunto Gorbachov, la desintegración de la UU.RR.SS, nos ha proporcionado la élite de la delincuencia mundial, que reside en nuestro país, como Alá en el paraíso. Sigo sin conocer a un solo argentino que abra zanjas a pico y pala, o barra las calles de sol a sol. Y eso si que es el arte de nos dar un palo al agua, pues todos siguen siendo – como hace treinta años-, psicólogos o “artistas”. Vos tenés que escucháme. Soy artista, ché. No boludo. Mientras, para pasar el rato, los países del Este nos surten de prostitutas, sudáfrica de dependientes para el top manta, y china de una invasión latente y progresiva, que comenzó a modo silente con rollitos de primavera, arroz tres delicias y cerdo agridulce, y terminará con todos nosotros, en menos que canta un gallo. ¿Qué queda de España,?, ¿qué fue de Las Españas de Felipe segundo?. ¿ para qué colonizamos Guinea, si ahora no tienen bemoles de sacar a patadas a Obiang Nguema. ¿Por qué seguimos sin hacer nada con los saharauis?, parece que con traer a los niños en vacaciones ya tranquilizamos las conciencias. Unos radicales oportunistas han prohibido los toros en Cataluña, mientras los borrachos e inconscientes siguen muriendo en las innombrables sueltas de vaquillas. Seguimos admitiendo el boxeo como deporte, pero que nadie maltrate a un perro. Esto es un país de despropósitos, donde se prohibe fumar en los estancos, es como si en las clínicas veterinarias, estuviera prohibida la entrada de perros. Legislamos gilipolleces para unos pocos, y la gente sigue durmiendo en el metro y viviendo de la caridad. Ya lo decía mí tío: Mesúa la polla a garbancillos: ¿Quiere usted unos poquillos?.

Espero que al senador socialista escupe-piedras, comedor de ancas de rana, le haya quedado claro, que las elecciones no se ganan a base de insultar, coaccionar, presionar y cesar, a los periodistas de trayectoria ejemplar e independientes. Tampoco de esa forma se consigue un partido cohesionado, con democracia interna y libertad para disentir. Semejante patán cejijunto, derrochador del peor talante autoritario y ruin que pudiera sospecharse en un militante de izquierdas, presuntamente democrático, debería haber sido apartado de un partido prestigioso e histórico como el suyo, que él mancilla con su militancia de tic dictatoriales. Pero no sólo no ha sido expedientado, sino que se le ha premiado poniéndolo en puesto de salida, para rascarse las ingles en Madrid durante los próximos cuatro años. Pero en el PSOE de Granada se ha perdido tanto el Norte, que no sólo no se reprende la actitud de semejante semoviente, sino que su ejemplo ha cundido entre los cargos públicos, permitiéndose el lujo algunas individualidades, de llamar al orden a periodistas, para que abandonen la ética y sean parciales al mejor postor. El escándalo alcanza dimensiones desproporcionadas, sin que la actual responsable del partido, consiga desterrar éstos comportamientos deleznables de sus pupilos más cercanos, adquirido durante el mandato provincial de su antecesor, un individuo que se significó en más de una ocasión, como de dudosa catadura democrática, y cuya larga sombra, a juzgar por algunos militantes, aún se proyecta como acreedor del reparto de favores, para pagar silencios que escandalizarían al menos progresista de sus votantes.

La herida del socialismo granadino, se lleva cerrando en falso desde hace tanto tiempo, que se hace urgente una regeneración desde la base, para poder volver a confiar en los herederos de Pablo Iglesias. Los compañeros y compañeras deben ingresar con urgencia en la unidad de diálisis, con el fin de someterse a una purificación imprescindible de su sangre política, de tal manera, que vuelva a emerger la riqueza de las ideas, emanante del mejor talante democrático, coadyuvado con la mayor formación académica y educativa de sus miembros, que destierre para siempre la mediocridad, y los menos capacitados, no copen los puestos de responsabilidad, mientras que los experimentados y juiciosos, son desplazados a sus casas, para ver en lugar de privilegio, como una analfabeta revolución del proletariado, se adueña de siglas, banderas e historia, llevando a un partido histórico de la política española, a las cotas más bajas de credibilidad democrática, gracias a la bisoñez de sus incapaces dirigentes, ayunos de visión de futuro, o de proyectos ambiciosos con los que ilusionar a un electorado que ahora les da la espalda por millones.

Ocultando de los órganos de debate y decisión el fenómeno del 15M, no hace el PSOE más que enquistar el problema, encapsulándolo, atrincherándose en la ignorancia y la incapacidad, para afrontar tema tan imprescindible si se quiere tener discurso político en los próximos años. Esconder la cabeza bajo el ala, o enterrarla como el Avestruz, no soluciona nada, y el psoe granadino, hace ya tiempo que tiene agotado su discurso, y la galería fotográfica de quienes lo defienden, anquilosados e incapaces retratos reiterativos, del todo ineficaces para afrontar los desafíos del tercer milenio, que agoniza en las cifras del paro y las hipotecas impagadas, con una generación completa, que por primera vez en la historia moderna, no posee experiencia laboral, porque no ha firmado aún, a sus 25 años, el primer contrato de trabajo de su vida. Hundidos en la catetez de sus discursos, ´los actuales responsable están más pendientes de pararle una obra pública al ayuntamiento, que de terminar con los verdaderos problemas de ésta provincia, tercermundista en infraestructuras, última en renta percápita, abanderada del los primeros puesto del ránking del desempleo. O hacemos borrón y cuenta nueva, o el PSOE no volverá gobernar en treinta años. Y ya para entonces, a mi me la sopla.

jueves, 10 de noviembre de 2011

DON FRANCISCO Y DON JUAN

DON FRANCISCO Y DON JUAN

Tito Ortiz.-

Fue mi padre, un humilde barnizador del barrio del Realejo, a cuya asociación de vecinos nunca agradeceré bastante, que muy cercano al fin de sus días, le otorgara el premio de Vecino Ilustre, como artesano ejemplar de los greñúos. Mi padre era todo un artista en el tratamiento del barniz y la madera. Desde los siete años que entró como aprendiz en el taller de su tío, aprendió el oficio que nos inculcó a todos mis hermanos, y que los tres practicamos con mayor o menor acierto. Tras su infancia y adolescencia en una portería de la calle, Jesús y María, criado por su abuela, restauraba con sabiduría las piezas más valiosas de cualquier ajuar granatensis, pues no en vano, la mayoría de los anticuarios eran sus clientes y amigos. Abordaba el barnizado de toda índole, que podía ir, desde el tratamiento con barniz de barco, llamado así por aguantar a la intemperie la cubierta de una nave, o una baranda externa en el carmen de la dinastía Rodríguez Acosta en el Albayzín, el suelo en barro del restaurante, “La Vidrieras”, en la esquina de Recogidas con el Camino de Ronda, hasta el artesonado y mobiliario de Las Tinajas, en Martínez Campos. Lo mismo barnizaba estuches de tararea, que guitarras, a la goma laca y muñequilla, como sólo los luthiers del siglo XVII, dejaron prescrito en la tradición oral de sus alumnos. El barniz tapaporos, las anilinas de todos los colores, la sosa cáustica para dejar limpia la madera de otras impurezas, la lija del cinco o los dos ceros, y todo tipo de disolventes, eran sus productos de droguería, con los que llevar a cabo su arte. Se independizó antes de marchar al servicio militar a Melilla, y a su regreso, montó el primer taller en la calle Solares, junto a la fábrica de sombreros de mi amigo Miguel, y más tarde recaló en la calle Cuartelillo, en un lateral del Hospital Militar, donde la parca le abordó con zarpa de fiera, y aunque se zafó del primer cáncer de pulmón, producido por la aspiración de los vapores del barniz desde la infancia, en un regate, la señora del más allá, vino a por él, con un triple tumor de pulmón, cabeza de páncreas y duodeno. Se fumaba al día un paquete de Ducados y otro de Fortuna, por aquello de tentar la suerte. El último capotazo, no se lo pudo echar, ni su amigo “Rubito”, tranviario de profesión durante la semana y Charlot del toreo cómico los domingos, ni Vaquerito, ni El Diamante Rubio. Vino la de negro, y no tuvo piedad conmigo... se lo llevó.
Y atrás quedaron las conversaciones nocturnas en el Club Taurino con, Ricardo Puga, “El Cateto”, Juan Fandila, el abuelo del Fandi, los hermanos Cambil, “El Palomicas”, con Ricardo Bernedo “Bojilla”, que un día le prometió en el café de Pellejero, que iba a dejar de ser banderillero, para apoderar a un chico de Granada que merecía la pena: José Julio Granada, y fue y lo cumplió, y entonces pudimos vivir aquel Corpus de los setenta, como a media corrida y a petición del respetable, José Julio, en compañía de Curro Romero y Luis Miguel Dominguín, daban una vuelta triunfal al ruedo, luciendo el que cazaba con Franco, un terno verde manzana, bordado en blanco, con las medias blancas, diseño de su amigo Pablo Ruiz Picasso. Me concedió una entrevista en el patio de cuadrillas a cambio de que le buscara un pitillo rubio, que me dio sorprendido, mi compañero y amigo de Ideal, Pepito Cortés, con quién compartí tantas tardes en el tendido, también con su padre, don Antonio. Cuando salimos de la plaza, mi padre me dijo... Niño, ya has visto toros para toda tu vida. Y tenía razón, porque se cuentan por cientos las corridas que he visto después, y ninguna tan redonda.

Fue en ésta época, cuando un emergente dibujante humorístico, Paco Martín Morales, comenzó a frecuentar el taller de mi padre en el Realejo. Ambos no se conocían, y aunque la amistad se prolongó hasta 1995 cuando mi progenitor pasó a mejor vida, siempre de manera chusca y en plan chascarrillo, se hablaron de usted y de don. Mi padre le decía a Martín Morales, don Francisco, y Paco a mi padre le llamaba don Juan. Cada vez que el dibujante gráfico aparecía por el taller de la calle Cuartelillo, lo hacía con el mueble más viejo, desvencijado y harapiento que pudiera imaginarse, ante lo cual, mi padre le decía... Don Francisco, usted no quiere que yo restaure ésta ruina, lo que me está pidiendo es un milagro, y yo sólo soy barnizador. Ante eso, se escuchaba la voz abovedada de Martín Morales, que con grandes risotadas que se escuchan en “Los Altramuces” le respondía... Usted puede, don Juan, usted puede, si lo sabré yo. El asunto es que sobre el banco de trabajo, el humorista había dejado un palanganero con su aguamanil, que había conseguido en un derribo, y mi padre se encargó de que lo estrenara como nuevo, en la casa que Paco se estaba haciendo en La Alpujarra. Otro día era un baúl del siglo XVII, que había pertenecido a un almirante viajado al nuevo mundo. Alguna tarde apareció con la foto de boda de sus bisabuelos, en un marco tallado del XVIII, y también recuerdo el día en que apareció con un espejo de salón, en el que se habían mirado y conjurado las brujas de Salem, cuando eran quinceañeras. Las conversaciones posteriores en “El Faquilla”, del humorista y el barnizador, eran dignas de ser enmarcadas para la historia, como aquellas que se producían en “Los Mariscos”, entre “Frapuci”, gran humorista gráfico de la época, hermano del torero apodado “El Cateto”, y padre del actual y archifamoso “Mago Migue”, y el cantautor Luís Cerón, que ya por entonces, visitaba en su casa madrileña al poeta, Luís Rosales Camacho, preparando lo que tiempo después sería un gran concierto con canciones hechas de sus poemas, para cualquier casa encendida.

lunes, 31 de octubre de 2011

VOLVERÁN BANDERAS VICTORIOSAS

VOLVERÁN BANDERAS VICTORIOSAS

Tito Ortiz.-

De cómo es la talla mental de nuestros políticos granadinos, de su gran formación académica y humanística, de su capacidad como grandes estadistas, tenemos ejemplo en las facturas que pasan a costa de la sociedad que los votó en su día. Tan lejos en tierra extraña, es lógico que sientan nostalgia y quieran hacer un “Kis-Kas”, y para eso, que mejor que una chocolatina, una bolsa de ganchetes, unas ruflex, unos doritos, que más da, lo importante es que siempre piensan en nosotros, porque nos pasan la factura. Dije en su día que las alfombras provinciales nos darían sorpresas en sus bajos, pero el que ría el último, reirá mejor. Que nadie piense que en la Plaza del Carmen, no encontraremos muertos en los armarios, eso sólo es cuestión de tiempo, y para eso, nada como dejarlo pasar. Dije también haceaños, y lo mantengo, que si en Izquierda hundida se daban menos casos de corrupción, era porque no gobernaban, porque creo que está más que acreditado, a éstas altura de la democracia, que para delinquir, prevaricar, o llevárselo calentito, no es necesario más que poner al político de turno cerca del cajón del pan, que tarde o temprano, y sin distinción de partido, ya habrá alguno/a que la meta y hasta el fondo. Pagar los viajes de Tetuán dos veces, no es más que un gesto de “honradez” suprema, ya que, no sólo se paga, sino, se “repaga”, para que nadie vaya a decir... Es muy fácil ser honrado, cuando no ves pasar los billetes por tu nariz. Y lo curioso es que estas cosas las hacen los de izquierdas, y es lo que me subleva. La derecha cuando delinque, lo hace a lo grande. Mario Conde, brillante, -por lo de la brillantina,- telepredicador de la cadena facha en la actualidad, todavía no ha devuelto los millones que se llevó de Banesto. El valenciano de los trajes, no sabe quién los paga, pero se los pone. Al ex-amante de La Pantoja, sólo le han quedado unos tirantes, después de haber dejado el ayuntamiento de Marbella en la ruina, siguiendo la doctrina del difunto Gil, o sea, sacando los billetes en bolsas de basura, algo muy parecido a lo que son ellos.

Ésta ciudad, centenariamente blasonada, que fue la flor más preciada de Al-Andalus, donde Jusuf I, fundó la primera Universidad, creando una estela que después continuaría Carlos V, ese pobre eternamente mutilado sobre pedestal en la plaza de Derecho. Éste reino de Granada, donde se forjó el hecho más importante de la era moderna, que dio paso al descubrimiento de un nuevo mundo. Éste lugar del monumento más visitado de todas las Españas y, de la sierra más hermosa imposible de ser inventada, tiene la desgracia de estar representada políticamente, por algunas individualidades, que si yo fuera “El Tío La Vara”, de José Mota, no tendrían país para correr. Ya que ellos no tienen vergüenza de lo que son y lo que hacen, ya va siendo hora de que alguien les de un zurriagazo, aunque sea de linotipia, pero eso sí, al plomo candente. No se puede ser más analfabetos, ni más delincuentes. ¿Con qué ilusión vamos a ir el día 20 a las urnas?, si de lo que de verdad entran ganas, es de retirarse al desierto, a ver como construimos el AVE que va a la Meca. Que para más escarnio, se da la paradoja, de que siendo obra nuestra, llegará antes al paraíso musulmán, que a Granada. Claro que, de qué vamos a asustarnos. Nosotros, para vergüenza de nuestros representantes sin distinción de color o bandera, si hemos visto antes la caída de ETA, que el metro circulando por Granada, ¿cave mayor felonía?

A nuestros políticos no les preocupa – salvo alguna honrosa excepción – que sean ya casi cinco millones los parados, que las pensiones estén congeladas, los sueldos reducidos, y los desahucios se cuenten por centenares cada semana, dejando un reguero de familias en la calle sin techo. Las propuestas ante eso son claras. Un ascensor para subir a La Alhambra, eso es lo que va a dar de comer a los granadinos que ya han agotado la prestación por desempleo. O la reforma de la Ley del Aborto, anunciada a bombo y platillo por Rajoy, como una de las estrellas de su programa de gobierno. Según el Partido Popular, éstas son las grandes preocupaciones de los granadinos, y ellos nos las van a solucionar a partir del día 21 de éste mes. La que Ledesma nos tiene preparada con el IBI, es otro obsequio de quienes nos gobiernan, sin saber si podrán pagar las nóminas el mes que viene. Mariano ha camuflado en su programa, privatizaciones, copagos, reducciones institucionales, tipo... diputaciones fuera y autonomías menos y a menor coste. Puntuará la procreación, con beneficios a los matrimonios que se animen a poseer el extinto carnet de Familia Numerosa, de la España católica más rancia, los homosexuales casados, quedarán divorciados ipso facto, por decreto ley de urgencia, y Franco redivivo, volverá a entrar en las catedrales bajo palio, mientras el Pazo de Meirás, cerrará sus puertas a cal y canto, para que la sociedad de a pie, no vuelva a mancillar el suelo que pisó, quién bajo la losa del Valle de Los Caídos, - todos los caídos, no sólo los suyos -, permanece incorrupto, a la espera de que en el día de su aniversario, que también lo es de José Antonio, -al que él se negó a salvar,- vuelva con su nueva gaviota azul, cuán bandera victoriosa al paso alegre de la paz. Que dios, si es que existe, se apiade de nosotros.

martes, 11 de octubre de 2011

AMIGOS DEL LUNES

AMIGOS DEL LUNES

Tito Ortiz.-

Aquella vieja televisión en blanco y negro, de un solo canal en el Paseo de La Habana de Madrid, estaba tomada por extranjeros, con mucha más experiencia que nosotros, en eso de hacer producto para la pequeña pantalla. Aquí desembarcaron, por ejemplo, los llamados “vieneses”, que entre otras individualidades muy acreditadas, contaban con Herta Frankel, y su perrita Marylín, que fue la primera ventrílocua a la que tuvimos acceso en España, los inseparables Franz Johan y Gustavo Re, presentadores a dúo de multitud de programas, de entre los que destacó, “Amigos del Lunes”, espacio de variedades, presentado con humor, para toda la familia, que se emitía como su propio nombre indica, la noche de los Lunes, después de que todavía tuviéramos en el recuerdo, el programa por excelencia, presentado por Laura Valenzuela y Joaquín Prat, llamado, “Galas del Sábado”, y que como pueden imaginar, se emitía la noche de la víspera del domingo. Entonces los programadores no se estrujaban mucho el cerebro para titular un espacio. Baste recordar el pionero de los infantiles, “Silla de Pista”, con los inconfundibles Boliche y Chapinete, que tocados con un canotier, desde el que se balanceaba un pájaro, hacia atrás y adelante, y utilizando como decorado en plató, una simulada pista circense, abordaban todos los contenidos propios de la tarde infantil con gran éxito.

Tenía los ojos más grandes y profundos que he conocido en mi vida, la sonrisa más señorial conocida, y el porte de una gran señora, que había sabido adaptarse a los tiempos. Doña Luisa, en su casa de La Almanzora, me preparaba cada noche para ver la tele, unas natillas exquisitas, que jamás he vuelto a probar, con almendra picada y tostada por encima, y mientras Luís Mariano cantaba “violetas imperiales”, en aquella primera televisión en blanco y negro que llegó al barrio, mi mano de infante de algo más de un lustro, iba socavando el plato, dejando hoyos al paso de la cuchara, y deleitándome con aquel sabor dulce e irresistible. En el dormitorio cercano, ensayaba siempre con la puerta cerrada, sin cesar, el discreto clarinetista de la orquesta del Rey Chico, con el que doña Luisa compartía vida y honor, y al que nunca vi la cara. Notaba su presencia, pero nunca lo vi, doña Luisa lo guardaba como su secreto más preciado. Mujer de torero afamado, al que la parca partió en dos en la antigua plaza, a tan sólo unas horas de su alternativa, rezumaba en su semblante y porte, la estela noble del abolengo más preciado, junto a la sencillez más absoluta. Todavía no he encontrado una mujer con su clase, pese a la terrible tragedia vivida, digna de ser cantada en romance y vista en la gran pantalla como drama nacional al más puro estilo patrio. Amazona de rejoneo clásico, galopó por la senda de la viudedad, con el señorío de una Emperatriz atarfeña, y yo tuve el privilegio de ser mimado por tan gran señora, que no sólo nos permitía ver la televisión de la que carecíamos en casa, sino que nos trataba, pese a nuestra condición humildísima de inquilinos de su finca albaicinera, como si de su propia estirpe fuéramos. A doña Luisa le debemos en mí casa, descubrir por primera vez lo que era un televisor, verla hasta que llegaba “El Alma se serena”, y se interrumpía la programación hasta el día siguiente, momento en el que doña Luisa, parsimoniosa y metódica, dejaba caer sobre aquel extraño mueble, una impecable funda de franela, con la que el instrumento quedaba protegido hasta otro día, en que a las dos de la tarde, comenzaba de nuevo la programación de aquel único canal. El UHF, fue un invento muy posterior.

Y así fue como entre natillas de doña Luisa, y hazañas del cabo Rusty y su perro Rin tin tin, llegamos a la muerte de Pío XII y vimos pasear en silla gestatoria a mi inolvidable y admirado Juan XXIII, el Papa del Concilio Vaticano II. Con él, se murió para mí, el último Papa de Roma. Por eso nunca agradeceré bastante a esa gran señora, el haberme permitido a través de su televisor Vanguard de madera barnizada, que tardaba una eternidad en encenderse, haber sido un niño más abierto al mundo y a las cosas, en un tiempo que la tele no estaba en todas las casas, vamos, a la mía tardó muchos años en llegar, pero es que además, la tele enseñaba, educaba y entretenía. Yo me aficioné al teatro, con programas como, “Estudio 1”, donde conocí a los clásicos. Y a la zarzuela, por las retransmisiones en directo desde Madrid. A la música clásica, por los excelentes conciertos sinfónicos. Yo he aprendido durante mi infancia tanto de la televisión, que ahora no comprendo, como hay padres que se atreven a tenerla encendida en casa a determinadas horas, con sus hijos sentados ante ella. Lo mismo que se les enseña a leer y a escribir, a los hijos hay que decirles que pueden ver en la tele, y a que horas. Asusta la última estadística en la que se advierte de que, casi dos millones de niños entre los dos y nueve años, ven la tele cada noche hasta después de las doce. ¿Y luego queremos que rindan en el colegio, y nos damos golpes de pecho por el fracaso escolar?