domingo, 6 de junio de 2010

CATETOS A SU PUEBLO

CATETOS A SU PUEBLO

Tito Ortiz.-

El castillo de fuegos artificiales se ha tirado en el embovedado, con su trueno gordo y todo. La Banda de la IX Región, ha interpretado a continuación la esperada Retreta Militar, y los chiquillos hemos gritado hasta desgañitarnos, aquello famoso de... ¡Catetos a su pueblo!, Y éstos muy obedientes han ido cogiendo el tranvía que los esperaba, para ir repartiéndolos por la vega, hasta el último domingo de Septiembre, que volverá a traerlos para la fiesta patronal. Ha finalizado un Corpus más en la indolente ciudad de La Alhambra, sin sorpresas y sin esperanzas. Un año más se ha cumplido el expediente de criticar como iba la tarasca, de las buenas actuaciones en el Teatro Circo Chino, de Manolita Chen, o el de Antonio Encinas, ¿qué más da?. De la malafollá de las carocas, de la revista que en el Teatro Cine Regio han representado, Zorí Santos y Codeso, de lo duras que estaban las barretas en los puestos del Humilladero, de lo mal que olían algunos cartuchos de camarones, de lo caras que costaban las tiras de coco, y de lo barato que valía columpiarse en las barquillas de madera.

Esta Villa del desencanto y los atrasos históricos, cuyos agravios en comparación con sus limítrofes, causan espanto en cualquier mente sensata, ha tirado una vez más de archivo, para avanzando en el tiempo, no moverse ni un centímetro del mismo sitio. Esta ciudad abandonada en la cuneta de una noche oscura, por aquellos que tienen la obligación de defenderla, ha vuelto a celebrar un Corpus, ramplón, cateto, abaratado, y lastimero, como el llanto de cabrón, resignado a su destino desde el pentagrama de un tango. Una vez más, Granada ha demostrado que es una ciudad sin futuro, cuyo destino en lo universal, yace convenientemente – y por muchos años – bajo la pesada losa de un valle de los caídos a la derecha del padre. Como alma en pena que errante en la sombra, lo busca y lo nombra, pero no lo encuentra. Ésta tierra se desespera por dar con un proyecto de ilusión, sobre el que aunar esfuerzos y recobrar la esperanza, pero con la sequía neuronal de quienes rigen nuestros destinos, porque así lo hemos querido, no llegamos ni a la puerta de la calle, y así estamos desde hace décadas, buscando un nuevo recinto ferial, en el que las administraciones implicadas no creen, y por lo tanto, el año que viene volverán nuestros políticos en Corpus, a reivindicar el ansiado “recinto”, para justificarse ante el respetable, con la misma fuerza y énfasis, con la que se solicita una segunda circunvalación cuando no está terminada la primera. El tren a la costa cuando somos los únicos que no tenemos AVE. El taxi metropolitano, cuando carecemos de metro, y de regularidad en los autobuses del cinturón. La autopista de peaje a Sierra Nevada, cuando aún es un sueño que veamos terminada la T invertida de la costa, o el funicular a la Alhambra, cuando al Sacromonte para no llevarte sobresaltos, hay que ir en los burros de mi amigo Francisco Tejero, “Saleri”, novillero de la tierra en su juventud, y solvente banderillero en la madurez de sus días. Esa es la Granada actual acéfala de futuro, carente de ilusiones, sin proyecto de vida, y ni siquiera de muerte. Que vaga por la historia con el mismo divertimento que la procesión de las ánimas, con la misma ilusión que la santa compaña. Una ciudad que busca retales en tiendas de saldo, para hacerse una mediocre mortaja. Urbe embastecida en materia cultural, salvo algún acontecimiento que le viene de fuera dado, masacra ilusiones de grandes espacios escénicos, que nacen ya con el huevo de la catetez inoculado. Es como esa enloquecida criatura, que a base de repetirse ante el espejo la palabra “Milenio”, cree conjurar con esa actitud, la maldición que Boabdil nos escupió desde el Suspiro, y por la que desde entonces, Granada no levanta cabeza ni la levantará, llegando nuestro odio entre iguales a tal bravura, que no permitimos que una tapia de cementerio, mancillada por el asesinato de miles de criaturas, lleve como mínimo los nombres de aquellos que entregaron su vida, por confiar en que la legalidad de un gobierno democrático salido de las urnas, no sería jamás cuestionada. Pero su infinita inocencia no les permitió pensar que, un motor y una hélice bajo el nombre de “Dragón Rapide”, podían dar un vuelco trágico a la historia, cuyas consecuencias al día de hoy seguimos pagando, los que nada – por razones de edad – tuvimos que ver con el asunto. Por cierto, ¿ el Corpus, en que cae éste año?.

lunes, 31 de mayo de 2010

LA CULPA ES NUESTRA

LA CULPA ES NUESTRA

Tito Ortiz.-

Todo lo que nos está pasando, nos está muy bien empleado, por no hacer un seguimiento adecuado a nuestra responsabilidad. Creemos que con votarlos cada cuatro años, elegirlos para que gobiernen, con buenos sueldos, escolta y coches oficiales es suficiente, y la experiencia corta de una treinta democrática, ya ha demostrado con creces que no se les puede dejar solos. La política es demasiado importante, como para dejarla en manos de estos incultos o desalmados. Regir los destinos de un país como España, no puede dejarse en manos de gentes que - algunos – no tienen ni el graduado escolar. Es como darle la responsabilidad de la educación a un diplomado ramplón, sin experiencia, ni oficio, ni beneficio. El fracaso escolar -y de todo el sistema- ya está asegurado, desde el momento en que toma posesión semejante incompetente. Y es que debemos exigir algo más a quienes nos gobiernan. No se puede dirigir España sin unas mínimas nociones de economía, sin un conocimiento somero de los mercados internacionales, porque entonces pasa lo que pasa, que no se detecta la crisis, hasta que el enfermo no tiene recuperación posible, y así todos al traste. Los desmanes que han cometido los bancos y las grandes industrias, terminamos pagándolos los curritos que dependemos de una nómina, los pensionistas y los descamisados, y “los artistas” de cambio y bolsa a reírse otra vez de todos nosotros, que nos creemos importantes porque los elegimos en las urnas, y ese es el gran fraude del sistema. Los elegimos sí, ¿pero a quién elegimos?. Dice la experiencia que el 85% de los curriculums de nuestros políticos está falsificado. Si investigáramos, comprobaríamos con pavor, como hay más de un licenciado/a que no tiene terminada la ESO. Como hay incluso algún doctor que no pasó de cuarto de carrera, y como hay muchos que no tienen profesión reconocida, o sea, que jamás tuvieron otra actividad que no fuera la de vivir de la política, y a ella se aferran porque fuera de ella no son nada, ni nadie.

El sistema político de elecciones en España está tan corrompido y viciado, que está pidiendo a voces una sesión de diálisis para depurar su sangre. Existen en ejecutivas de izquierda números cuatro, que han amenazado a periodistas independientes al más puro estilo neonazi, y están aconsejando a presidentes autonómicos, sin que se les caiga la cara de vergüenza, todo lo contrario, se jactan de ello antes sus camaradas. Y es que los procesos congresuales de los partidos políticos, se han convertido en una farsa de proporciones dramáticas, pues antes de que se inauguren, ya está pactado su resultado, con su ejecutiva y todo, para que nadie pierda, para que todos sigan mangoneando sobre el tablero de ajedrez de la democracia, sólo que según se hayan portado en el voto de obediencia ciega, ocuparán un lugar u otro en el gran teatro del mundo, porque en los partidos no se prima la valía personal, el historial académico, la vocación y el espíritu de servicio a los ciudadanos, en los partidos se premian las obediencias ciegas, los lametones de culo, los tirones de levita y las adulaciones al jefe sin el menor recato. Si llevas a cabo todo esto, conseguirás un número preferente en las listas, y te asegurarás el futuro de por vida chupando del bote. Por el contrario, si eres inteligente, si te haces preguntas, o quieres lo mejor para la sociedad que te elige, te conviertes en sospechoso de tus propios camaradas, que te darán de lado, porque al ser honesto e independiente, no eres de fiar. Así de claro y contundente.

Por eso es imprescindible que modifiquemos el sistema, y vayamos a listas abiertas, donde poder elegir a las personas, no a las siglas, y menos a un paquete cerrado, donde se esconde tanta mediocridad, incultura y sin razón. Debemos votar a un nombre y dos apellidos del que conozcamos su trayectoria y podamos hacer un seguimiento, ya está bien de que se rían de nosotros y nos den gato por liebre. Debemos dejar en el paro a tanto embaucador, a tanto dictador escondido en siglas de izquierda, a tanto ratero prevaricador, y debemos premiar a las personas honestas que con vocación de servicio, se prestan a gobernar un país en nombre de quienes los votamos, y no en nombre de su cuenta corriente, y la de su familia. No se puede ocupar un lugar en una lista a un parlamento o ayuntamiento, por el sólo aval de no hacer preguntas al jefe, obedecerle en todo, no levantar las alfombras del partido, o siendo más inteligente que él y teniendo mayor preparación, hacerse pasar por un zoquete dócil, que sirve de comodín para cualquier puesto o misión encomendable, que eso es lo que se está premiando hoy día en los partidos, y no la valía personal y la preparación para llevar a cabo misiones de responsabilidad y solvencia. Ya está bien de analfabetos soberbios dirigiendo las instituciones, que impiden emerjan nuevos valores políticos de la militancia, para no quedar en entre dicho debido a su nula formación, y enorme mediocridad. Los estadistas deben ser personas formadas, no destripaterrones, sino seguiremos con estos patrones de comportamiento, que nacen de la falta de educación general básica, de la ausencia de generosidad, y de la ambición desmedida, por perpetuarse en los cargos y mangonear todo lo que se pueda, sin el menor remordimiento por haber traicionado a la sociedad. La culpa es nuestra. No podemos votarlos y abandonarlos a su suerte. ¡Hay que echarlos de España!

miércoles, 5 de mayo de 2010

¿Hay quién de más?

¿HAY QUIÉN DE MÁS?

Tito Ortiz.-

La universidad y la política –desgraciadamente- ya no son referentes para la sociedad, como algo a desear, respetar o admirar. Muy al contrario, esos mitos de la educación y buenas costumbres, están desapareciendo a marchas forzadas, con el consiguiente sangrado social de ejemplos a seguir o perseguir. El otro día, uno de los hijos que tengo en paro me dijo: ¿Y si me echo a la política?, a lo que contesté como un resorte: ¡Mejor te echas al monte!, la familia se vera –socialmente- menos ultrajada. Y es que uno no gana para sustos. Después de cinco siglos de veneración a los del birrete claustral, algunos se quitan la careta, y atacan la memoria de Lorca, para forzar la huida de Luís. Otro mentecato con libertad de cátedra, hace pintadas al amanecer, ante la mirada atónita de su perro, que se arrepiente un día más, de haber sacado a pasear a semejante docente, mancillador impío de virginales paredes encaladas, ladrillo visto o granito palaciego. Pero que vamos a esperar, si tenemos la educación en manos de expedientes ramplones, de milagrosas diplomaturas, ayunas de experiencia en aulas. Con éstas designaciones, en las que no se busca la idoneidad para el cargo, sino premiar la fidelidad y obediencia acéfala, estamos cavando nuestra fosa social e histórica, haciendo una regresión a la noche de los tiempos en la que todo estaba por venir, pero ya no albergamos un ápice de esperanza. ¿Hay quién de más?.

En manos –la política- de incapaces sin formación y desprestigiados intolerantes, Granada se hunde más en el pozo de la desesperanza, aumentando sus cifras de parados, cuando en el resto se estabiliza. Careciendo de las infraestructuras que ya se reivindicaban hace un siglo. Seguimos teniendo un trazado tercermundista en las carreteras provinciales, como lo demuestran los accesos a Sierra Nevada, ayunos de alternativas desde los tiempos del Duque San Pedro de Galatino, o el infierno alpujarreño, digno de un rally con riesgo de perder la vida. La Te invertida que nos conectará con Cataluña y Portugal, sigue siendo una ilusión, como el metro, que por su trazado urbano y capacidad, para cuando entre en funcionamiento, será una atracción turística más, como los autobuses descubiertos. El famoso AVE, se nos alarga en el tiempo, cada vez que alguien habla del. Tirando de hemeroteca, según el primer impresentable que habló del AVE a Granada, debería llevar tres años funcionando. ¿Ustedes lo han visto? Pues ningún político se sonroja por ello, así que ya me contarán donde tienen eso llamado vergüenza. Del aeropuerto compartido con Jaén, los vuelos desaparecen como un fenómeno paranormal, los taxis metropolitanos unificados con la ciudad, deben ser producto de una ecuación, tan sólo comparable con la fórmula del combustible de la NASA para volver a la Luna, de otra forma, no se explica que la mafia de unos catetos al volante, mantenga atenazada a una clientela que se cuenta por decenas de miles de usuarios, que viviendo a dos kilómetros de Puerta Real, llevamos padeciendo el chantaje más descarado desde hace veinte años, abandonados a nuestra suerte con un transporte en autobús, indigno para Tanzanía y alrededores, debido a su frecuencia, comodidad y ausencia en fines de semana.

Provincia ésta sin tejido industrial, ávida de iniciativas empresariales, los representantes de la patronal granatensis, están más pendientes del fútbol local, que de sus propias empresas, y no digamos ya, de unir posturas entre confederación y cámara. En estas situaciones de crisis es cuando los empresarios, dan la talla, y a tenor de su comportamiento, ya sabemos los analistas la que realmente tienen. Y si ante tan descorazonador panorama, al menos tuviéramos la luz de la unidad sindical, otro gallo nos cantara, pero si los líderes de las centrales mayoritarias, terminan a bofetadas como al mundo es bien notorio, en quienes buscaremos refugio los de a pié. Si seguimos consintiendo el enfrentamiento partidista entre los mayoritarios, los ciudadanos nos vamos a perpetuar en sufrir las consecuencias, renunciando al progreso y la libertad que gozan en otros puntos, donde políticos, profesores, sindicalistas, representantes sociales de cualquier sector y ciudadanos, van juntos todos a una, sin distinción de colores políticos, cuando se trata del bien común. Una asignatura muy pendiente, en esta provincia acatetada y retrógrada, cuya ciudadanía, mete cada cuatro años en plantilla para que la represente, a la masa más mediocre e ineficaz que hayan conocido los tiempos, mientras el sangrado de cierre empresarial es continuo, y el capital de los granadinos, está a plazo fijo en los bancos para no correr el menor riesgo. Eso es visión de futuro y lo demás es tontería. ¿No es para vomitar?

lunes, 22 de marzo de 2010

EL CUATRO Y EL UNO

EL CUATRO Y EL UNO

Tito Ortiz.-

Ni él podía haber llagado a más en toda su vida, ni la Educación andaluza a menos. Nombrar Consejero de educación a quien habla con faltas de ortografía, -aparte ser una osadía – es una crueldad mental para quienes han tenido que soportar en los últimos 25 años, una docena de leyes distintas en educación. Y eso, educación, es lo que le falta al número uno provincial, que además, carece de formación democrática, es misógino, y dictatorial, y acostumbra a enarbolar la bandera, del que no está conmigo, está contra mí... y eso en un partido que desde Pablo Iglesias se enriquece con los pareceres distintos de su militancia y simpatizantes, pero eso fue, hasta que llegó a la poltrona el de la pequeña. El mismo que ha engüerado bajo sus faldas, una alimaña antidemocrática, especializado en amenazar a los periodistas objetivos e independientes, socialistas de toda la vida, que auparon a su partido al poder desde la clandestinidad, cuando estos dos destripaterrones, comedores de ancas de rana, agazapados al acecho, esperaban la fruta madura de la libertad, sin exponer una uña, para medrando con el peor estilo, apoltronarse asiendo el poder, porque fuera del partido, ninguno de los dos tiene oficio ni beneficio. De esa manera, han conseguido desnutrir al partido en Granada, haciendo que las personas formadas y de valía estén arrinconadas o en sus casas, mientras la mediocridad y la carcundia, ocupan las celdillas que han dejado libres, la inteligencia, la educación, la libertad y la democracia internas.

El recién llegado al número cuatro de Andalucía, número dos hasta ahora en la Alhambra, cuando los medios no le ríen la gracia, llama a los directores generales para que cesen a los periodistas honrados, porque no hacen lo que él ordena, sino lo que dicta la objetividad y la razón periodística, y esos son –por lo visto- los valores que priman ahora en el soe para ascender. Ser el fontanero de las cloacas mal olientes del partido a nivel provincial, te lleva directamente a la ejecutiva regional, con pedigrí de Pit Bull mordedor de periodistas honestos e independientes, y eso por lo visto es lo que hace curriculum en el “nuevo” soe. El número uno asciende a la Consejería que jamás entenderá ni gobernara, a no ser que vuelva a estas alturas, al colegio de EGB, y recupere el tiempo perdido para formarse con la exigencia mínima, de un barrendero en turno de noche, reconociendo desde aquí, que cualquiera de ellos estará más capacitado que él, para ejercer de consejero.

Desde que en los partidos se premia la adhesión inquebrantable, por encima de la capacitación. El servilismo pelotillero, en vez de la idoneidad para el cargo. La obediencia ciega, en lugar del análisis. El analfabetismo adulador, por la sinceridad. Y la disciplina de partido secciona la yugular de las nuevas y renovadoras ideas, que hagan peligrar el estatus del secretario provincial o regional, hay una masa gris, abazofiada, que inunda de mediocridad los órganos encargados de buscar savia nueva con futuro. Por eso las encuestas, cada vez son peores para el soe, porque entre sus filas hay algún fascista con carnet de militante, que por no volver a ser la nulidad de persona física, psíquica y profesional, -sí es que lo era, - antes de llegar al partido, no duda en desatar sus instintos más viles y rastreros, para ocultar la verdad y en eso los periodistas que peinamos canas clandestinas, estamos impidiendo que adopten el sistema operativo “cosa nostra”. Por eso les estorbamos, y por eso nos entierran en vida.

Será muy gracioso, estar presente en una conversación del nuevo consejero de educación con su equipo, o subordinados, que le pueden quintuplicar en formación y titulación académica, y ver como se desenvuelve con su “vasta” oratoria y gran capacitación para regir los destinos de la Educación en Andalucía. De igual manera, el senador que no tiene quién le escriba, estoy seguro se hará imprescindible en la estrategia interna del partido, como prócer de la inteligencia y buen hacer en pro de los demás, siempre que los demás, sean él mismo. Ni ellos podían haber llegado a más, ni el soe a menos. Compañeras y compañeros... Yo ya no sé, si soy uno de los nuestros. Estos dos ya han hecho carrera política. Los pancistas son los dueños del futuro, y por lo visto, también del presente. Que dios – si es que existe – nos coja confesados.

viernes, 19 de febrero de 2010

FASCISTAS EN EL PSOE DE GRANADA

FASCISTAS EN EL PESOE DE GRANADA

Tito Ortiz.-

Existe gentuza, que a pesar de tener el carnet de un partido de izquierdas, no han sido educados en democracia y libertad, y si lo fueron, cuando ven que sus intereses particulares corren riesgo de desaparecer, no dudan en recurrir a los métodos más abyectos, para lograr sus propósitos, o sea, seguir en cualquier cargo que les permita un mínimo de tres mil euros al mes netos, y el que venga detrás que arree. No tienen dios, ni patria ni rey, lo suyo es guarecerse tras la democracia y la disciplina de partido, para seguir chupando del bote público, sin tener que retornar a su oficio –si es que lo tienen – o volver a trabajar de gregario, con una dudosa diplomatura, después de haber querido ser dios, en una institución laica o atea, porque presumen de ser progresistas, a base de negar la divinidad, que eso ya sería motivo suficiente en cualquier organización, para ser expulsado por imbécil o incapacitado mental, que es el caso que nos ocupa.

Cuando los mal llamados “felipistas”, creyeron dar con la piedra filosofal en Granada, haciendo oídos sordos a los procesos internos de Almunia, Borrell, y otros, que bajo el paraguas de sensatos “guerristas”, abrazaban el socialismo puro, sin hacer caso a las modas del momento, un puñado de sabios que cohesionaban el sistema, decidieron irse a casa porque nada tenían que hacer con la barbarie socialista de “sus” compañeros. Estos socialistas sin ideología, entre los que destacan los cargos más importantes en la provincia, a saber, un destripaterrones asusta periodistas de Chauchina, y el niño que le llevaba los cafés a, Diaz Sol, desde “El Dólar”, cuando el socialismo en Granada era algo serio, y no un golpe de estado cateto y provinciano, en el que la gente de ideología y doctrina ha sido echada a su casa para que no estorbe, pues éstos “artistas”, son los que pretenden obviando la inteligencia, atrincherarse en la ignorancia, y mediante métodos al más puro estilo “cosa nostra”, seguir manteniéndose en el poder, para cubrirse las espaldas, y seguir chupando del bote, con el fin de que nadie les haga sombra.
Con cualquier militante sensato que hables, te dicen pestes de ellos, pero nadie se atreve a hablar, para no perder opciones de listas y consejos de administración, de tal forma, que la mediocridad inculta del socialismo granadino, es la que copa los puestos de salida para todo, conformando una pasta gris sin neuronas, cuya incapacidad intelectual les hace fuertes entre iguales. Observen los curriculums, y díganme cuantos capitalinos hay en las listas de PESOE de Granada. Pues aún así, quieren recuperar la alcaldía. ¿Cabe mayor desatino?.

El de la pequeña, es un soberbio que no sabe a que aferrarse, para no engrosar las listas del paro. El senador, pobre de él, el senador no tiene quién le escriba. Es un doberman al servicio de su amo, que a base de premiar fidelidad, ha desposeído al socialismo granadino de sus grandes referentes. Porque ese es el gran error del partido de Pablo Iglesias en Granada, que a base de, disciplina con fe ciega en el camarada, al más puro estilo fascista, ha ido promocionando a puestos insospechados, a una caterva de acéfalos, que lo mismo podrían militar en la extrema derecha, si es que allí les dieran cuartelillo, que es lo que hace el actual secretario provincial, darles cancha a los inopes, para que no se le subleven las huestes. Él es un analfabeto educacional y político, y si alguien sabe más que él, o sea, el resto del mundo, no puede consentir que le hagan sombra. Pero habría que añadir su misoginia, sus tics dictatoriales, sus presiones a los periodistas que no le ríen la gracia, y su interés por manipular los informativos a los que puede acceder, para salir en la foto y quedar como un demócrata de toda la vida. Algo falso que ya desvelaremos en su momento, porque ni él podía haber llagado a más, ni el pesoe granadino a menos. Si Griñán manda algo en Andalucía, espero que pronto le haga pasar por la máquina de la verdad. Si no lo hace... será su cabeza la que ruede por las calles, de un socialismo que en Granada, perdió el norte cuando éste chico de infausto recuerdo, accedió a la secretaría provincial. Aquellos que lo votaron, llevan desde entonces en su pecado, la penitencia de haber enterrado en Granada, la esperanza del auténtico socialismo de Pablo Iglesias, en el que todavía creemos algunos, entre ellos, yo mismo. Si éste individuo sigue mandando con sus acólitos en Granada, se lo estamos poniendo en bandeja al Partido Popular. Que el señor, todo misericordioso y eterno no se lo tenga en cuenta, y caiga sobre el todo el peso de la historia. Semejante bestia, debe ser consensuadamente acorralada, para evitar que el socialismo, libre, progresista y paritario, sea sólo una utopía en la ciudad de La Alhambra. Salud y libertad compañer@s

lunes, 4 de enero de 2010

La Toma de los incultos

LA TOMA DE LOS INCULTOS

Tito Ortiz.-

Hay fiestas y celebraciones que en el tercer milenio se nos muestran casposas, fuera de lugar, como de otro mundo más antiguo e inculto. Hablo por ejemplo de tirar una cabra desde un campanario, alancear un toro y degollarlo habiéndolo acorralado a caballo, o con un moderno Quads, y otras, que aunque “revivan” luchas entre moros y cristianos, la ocasión se aprovecha para divertirse de lo lindo y comer, beber, fumar y abrazarse como hermanos. Buen ejemplo de esto último son las tradicionales de Alcoy, donde al son de famosos pasodobles, y revestidos a la usanza, criaturas de toda procedencia y filiación, con enormes vegueros humeantes, y bajo ricos ropajes, se divierten como locos, pasándoselo de lo lindo, rememorando no sé qué, de otros tiempos, pero que es ocasión de chacota y placer de los sentidos.
Por aquí se toma la cosa más en serio, y se celebran fiestas como las de Válor, cuya representación escénica en plena calle, ya es una tradición muy acreditada fuera de nuestras fronteras. Pero la capital – como no podía ser de otra manera – cuna por excelencia de la malafollá más recalcitrante y pendenciera, heredera de blasones fatuos, y de una nobleza que no existe más que en los polvorientos libros de archivos impenetrables al saber. Con esa chulería que da la incultura y la falta de educación y formación, con la bravuconería de la mente adoquinada, por excelente piedra de Sierra Elvira, tan granadina y tan cercana, la capital, ay, la capital, se desgañita en la plaza del Carmen, al tremolar un cacho de trapo, que ni siquiera es el que se colgó en 1492 desde la Torre de La Vela. Pero para eso hay que estudiar historia, y los que gritan en uno u otro sentido en la puerta del Ayuntamiento, de estudios andan cortitos. Porque no se puede ser largo en conocimientos generales, si se aparece con una camisa azul, el yugo y las flechas, asida una bandera pre-constitucional, y cantando el cara a no sé donde, habiendo nacido hace veinte años, en una España democrática, con el dictador bajo una pesada losa en el Valle de “sus” Caídos, junto a José Antonio, aquél que pudo hacerle sombra, y que se encargó de no parar su fusilamiento en Alicante, para tras la victoria tener el terreno más llano. Pero esto no se lo habrá explicado nadie a éstos descerebrados, que ni vivieron la guerra, ni los motivos que nos llevaron a ella, ni saben de aquel levantamiento contra un gobierno legalmente instituido, ni siquiera de la Operación Galaxia, más cercana a nuestro tiempo, o de la entrada de Tejero en el Congreso. Estos analfabetos incultos, son marionetas, autómatas sin razón, manejados por algún nostálgico de Las Escuadras Negras y el Somatén, con economato para afectos al Régimen, y sólo viven para gritar el dos de Enero ante la casa consistorial, volviendo a invernar su letargo 364 días, agazapados en su ignorancia.

Pero lo que ya roza la locura social, lo que demuestra el deterioro social que en materia de educación sufre la población, es la actitud y la aptitud mostrada por esos modernos, progresistas de una izquierda tan descafeinada como sus neuronas, que de ser tan de izquierdas ya se autodenominan antisistema, y cuya incapacidad mental les hace llamar fascista, a un representante del ejército del tercer milenio, de un país que se deja la vida en misiones humanitarias. Un representante de un ejército que hizo una transición a la libertad, modélica – dadas las circunstancias- con insignes e históricos mandos como Gutiérrez Mellado, o Sabino Fernández Campo, a los que les debemos un homenaje de reconocimiento, y de los que yo me siento deudor eterno, por su conducta intachable camino de la libertad y la democracia. Por eso, sólo desde una mente analfabeta, sin cultivar, producto de una izquierda que ha perdido el Norte – creo que también el Sur- la educación y la cultura que históricamente la ha distinguido de la derechona rupestre, se puede llamar fascista a un representante del ejército español, de ese que precisamente, está protegiendo la vida de tantas criaturas que adoran a Alá en la actualidad, dejando su vida para propiciarles una vida mejor.

El tema de la toma, no es de izquierdas ni de derechas, es un tema de educación, de cultura, de conocimiento de la historia en general y nuestra historia local. El bochornoso espectáculo que unos pocos cabestros, de distinto signo político y social dan cada dos de Enero en la Plaza del Carmen, no es más que la flagrante constatación de que somos un pueblo en declive, cuya decadencia es infrenable y nuestro progresivo embrutecimiento, algo patente, a juzgar por los políticos que hemos elegido para que nos representen, tanto en el Gobierno como en la oposición. Nos estamos autodestruyendo, tenemos los días contados, intelectualmente, estamos protagonizando una regresión al Paleolítico. Ya escucho de fondo las trompetas del Apocalipsis... tocan un bonito Cha-Cha-Chá, y canta Paquito Rodríguez.

martes, 22 de diciembre de 2009

El año del consumismo

POR FIN LLEGÓ EL AÑO DEL CONSUMISMO


Tito Ortiz.-

Decía mi director espiritual, que... Partiendo de la nada, hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria. Y tenía razón, porque a los granadinos hace ya mucho tiempo que se nos niveló con el resto de la humanidad, pero por abajo. Así que por ocurrirnos, a no ser alguna desgracia, no nos ocurre nada, pero vamos, nada... en su más violenta manifestación. Ahora, la natural incapacidad de nuestros gobernantes, nos hace coleccionar proyectos de AVE y Metro, cuando la línea Almendrícos está recogida en cuentos y narraciones históricas, y algunos se atreven a recuperar para bochorno de los políticos precedentes y actuales, el ferrocarril a la costa, como genialidad actualizada, que zozobra inmersa en la mediocridad circundante. Ahora se dan cuenta, que un puerto remodelado o nuevo, como va a quedar el de Motril, lleva dos siglos esperando un tren, que ponga en tiempo razonable a personas y mercancías en Madrid, como punto más corto en línea recta, o sea, que Motril es el Puerto de Mar Natural de la Villa y Corte, y eso lo ven ahora. Pues para su vergüenza – si la tienen- eso ya lo vieron otros hace doscientos años, y hoy, sus proyectos y sabia osamenta, duermen el sueño de los justos.

Seguimos siendo el único punto patrio de la inmortal Iberia, que no tiene su red de autovías finalizada. Y la famosa T invertida, que Jaime Montaner, le prometió en dos años a Luís Curiel, en el despacho de Pepote de La Borbolla ante mí, es hoy día, después de veinte años de aquella mañana sevillana en la que piloté la avioneta del Presidente de La Cámara de Comercio, desde Tablada a Granada, una carta a los reyes, más que Magos, mágicos. Granada lleva décadas llenando el saco de los agravios, en la absoluta indolencia de sus gentes, y la frivolidad más descarada de sus gobernantes, que no se sonrojan llevando los mismos proyectos en sus programas de gobierno, desde la transición política hasta ahora. La carretera de La Sierra, que por cierto llega a uno de los pocos pulmones económicos que nos quedan, junto con la Alhambra y el Parque de las Ciencias, se convirtió hace tiempo en una trampa colapsada para relojes y esperanza, y nadie aborda con rigor una alternativa, ya sea por tierra, mar o aire. Nadie le hizo caso a Curiel, cuando dijo hace cinco lustros, que una posible solución a la aglomeración de la carretera y falta de aparcamientos, era un tren lanzadera, desde el aeropuerto a la estación de esquí. Los politiquillos de turno, volvieron a sonreir, y a decir aquello famoso de... ¡Qué cosas tiene Luís! Y Luís, y el magnífico equipo que lo arropaba en aquel pleno cameral, de auténticas personas capacitadas, no como ahora, lo único que hacían era poner sobre la mesa de los gobernantes, multitud de proyectos beneficiosos para Granada, que nunca fueron aceptados, por el sólo hecho de venir de fuera de los ámbitos políticos de uno y otro partido mayoritarios. La mediocridad de los personajes públicos del momento, nos les permitía admitir, que empresarios independientes como era el caso, tuvieran mejores ideas que ellos, y sin necesidad de recurrir a costos estudios de famosas consultorías internacionales. Sólo aplicando la experiencia, la razón y la sensatez. Tres asuntos éstos difíciles de encontrar hoy día entre los gobernantes, más dedicados a sus guerras fratricidas partidistas, cuando no, a enriquecerse en poco tiempo por razón de cargo, que haberlos háilos, y si no, vayamos cárcel por cárcel, pasando lista. La cosa se ha degradado tanto, que hasta dirigentes de la izquierda, amenazan y destituyen a periodistas que no bailan la música que ellos tocan. Que grabaciones las hay, para demostrárselo al que quiera.

Por eso ha llegado el año del consumismo. Éste 2010, en el que la crisis nos dará la puntilla, los parados granadinos crecerán una vez más, Granada seguirá ayuna de las infraestructuras que otros ya tienen obsoletas, la universidad que era nuestro orgullo, irá pasando a mejor vida, como lo demuestran los últimos varemos y encuestas, en los que ya se advierte que la calidad de nuestras enseñanzas no son ni la sombra de lo que eran, y que tenemos un campus masificado, con el futuro decreciente de una república bananera. Por eso es éste el año del consumismo, consumismo traje, consumismo coche, consumismo par de zapatos, consumismo futuro negro, consumismo escepticismo. Si seguimos votando a los mismos y sin pedirles responsabilidades, si seguimos pagándoles buenas nóminas y coches oficiales, los años del consumismo son los que nos esperan, los del dolor y la desesperanza. Con esta clase política actual de la izquierda granatensis, sólo los necios pueden sonreír al futuro. Tal vez, dios – si es que existe – podrá ampararnos, pero me temo que lleva años mirando para otro lado.