miércoles, 5 de mayo de 2010

¿Hay quién de más?

¿HAY QUIÉN DE MÁS?

Tito Ortiz.-

La universidad y la política –desgraciadamente- ya no son referentes para la sociedad, como algo a desear, respetar o admirar. Muy al contrario, esos mitos de la educación y buenas costumbres, están desapareciendo a marchas forzadas, con el consiguiente sangrado social de ejemplos a seguir o perseguir. El otro día, uno de los hijos que tengo en paro me dijo: ¿Y si me echo a la política?, a lo que contesté como un resorte: ¡Mejor te echas al monte!, la familia se vera –socialmente- menos ultrajada. Y es que uno no gana para sustos. Después de cinco siglos de veneración a los del birrete claustral, algunos se quitan la careta, y atacan la memoria de Lorca, para forzar la huida de Luís. Otro mentecato con libertad de cátedra, hace pintadas al amanecer, ante la mirada atónita de su perro, que se arrepiente un día más, de haber sacado a pasear a semejante docente, mancillador impío de virginales paredes encaladas, ladrillo visto o granito palaciego. Pero que vamos a esperar, si tenemos la educación en manos de expedientes ramplones, de milagrosas diplomaturas, ayunas de experiencia en aulas. Con éstas designaciones, en las que no se busca la idoneidad para el cargo, sino premiar la fidelidad y obediencia acéfala, estamos cavando nuestra fosa social e histórica, haciendo una regresión a la noche de los tiempos en la que todo estaba por venir, pero ya no albergamos un ápice de esperanza. ¿Hay quién de más?.

En manos –la política- de incapaces sin formación y desprestigiados intolerantes, Granada se hunde más en el pozo de la desesperanza, aumentando sus cifras de parados, cuando en el resto se estabiliza. Careciendo de las infraestructuras que ya se reivindicaban hace un siglo. Seguimos teniendo un trazado tercermundista en las carreteras provinciales, como lo demuestran los accesos a Sierra Nevada, ayunos de alternativas desde los tiempos del Duque San Pedro de Galatino, o el infierno alpujarreño, digno de un rally con riesgo de perder la vida. La Te invertida que nos conectará con Cataluña y Portugal, sigue siendo una ilusión, como el metro, que por su trazado urbano y capacidad, para cuando entre en funcionamiento, será una atracción turística más, como los autobuses descubiertos. El famoso AVE, se nos alarga en el tiempo, cada vez que alguien habla del. Tirando de hemeroteca, según el primer impresentable que habló del AVE a Granada, debería llevar tres años funcionando. ¿Ustedes lo han visto? Pues ningún político se sonroja por ello, así que ya me contarán donde tienen eso llamado vergüenza. Del aeropuerto compartido con Jaén, los vuelos desaparecen como un fenómeno paranormal, los taxis metropolitanos unificados con la ciudad, deben ser producto de una ecuación, tan sólo comparable con la fórmula del combustible de la NASA para volver a la Luna, de otra forma, no se explica que la mafia de unos catetos al volante, mantenga atenazada a una clientela que se cuenta por decenas de miles de usuarios, que viviendo a dos kilómetros de Puerta Real, llevamos padeciendo el chantaje más descarado desde hace veinte años, abandonados a nuestra suerte con un transporte en autobús, indigno para Tanzanía y alrededores, debido a su frecuencia, comodidad y ausencia en fines de semana.

Provincia ésta sin tejido industrial, ávida de iniciativas empresariales, los representantes de la patronal granatensis, están más pendientes del fútbol local, que de sus propias empresas, y no digamos ya, de unir posturas entre confederación y cámara. En estas situaciones de crisis es cuando los empresarios, dan la talla, y a tenor de su comportamiento, ya sabemos los analistas la que realmente tienen. Y si ante tan descorazonador panorama, al menos tuviéramos la luz de la unidad sindical, otro gallo nos cantara, pero si los líderes de las centrales mayoritarias, terminan a bofetadas como al mundo es bien notorio, en quienes buscaremos refugio los de a pié. Si seguimos consintiendo el enfrentamiento partidista entre los mayoritarios, los ciudadanos nos vamos a perpetuar en sufrir las consecuencias, renunciando al progreso y la libertad que gozan en otros puntos, donde políticos, profesores, sindicalistas, representantes sociales de cualquier sector y ciudadanos, van juntos todos a una, sin distinción de colores políticos, cuando se trata del bien común. Una asignatura muy pendiente, en esta provincia acatetada y retrógrada, cuya ciudadanía, mete cada cuatro años en plantilla para que la represente, a la masa más mediocre e ineficaz que hayan conocido los tiempos, mientras el sangrado de cierre empresarial es continuo, y el capital de los granadinos, está a plazo fijo en los bancos para no correr el menor riesgo. Eso es visión de futuro y lo demás es tontería. ¿No es para vomitar?

lunes, 22 de marzo de 2010

EL CUATRO Y EL UNO

EL CUATRO Y EL UNO

Tito Ortiz.-

Ni él podía haber llagado a más en toda su vida, ni la Educación andaluza a menos. Nombrar Consejero de educación a quien habla con faltas de ortografía, -aparte ser una osadía – es una crueldad mental para quienes han tenido que soportar en los últimos 25 años, una docena de leyes distintas en educación. Y eso, educación, es lo que le falta al número uno provincial, que además, carece de formación democrática, es misógino, y dictatorial, y acostumbra a enarbolar la bandera, del que no está conmigo, está contra mí... y eso en un partido que desde Pablo Iglesias se enriquece con los pareceres distintos de su militancia y simpatizantes, pero eso fue, hasta que llegó a la poltrona el de la pequeña. El mismo que ha engüerado bajo sus faldas, una alimaña antidemocrática, especializado en amenazar a los periodistas objetivos e independientes, socialistas de toda la vida, que auparon a su partido al poder desde la clandestinidad, cuando estos dos destripaterrones, comedores de ancas de rana, agazapados al acecho, esperaban la fruta madura de la libertad, sin exponer una uña, para medrando con el peor estilo, apoltronarse asiendo el poder, porque fuera del partido, ninguno de los dos tiene oficio ni beneficio. De esa manera, han conseguido desnutrir al partido en Granada, haciendo que las personas formadas y de valía estén arrinconadas o en sus casas, mientras la mediocridad y la carcundia, ocupan las celdillas que han dejado libres, la inteligencia, la educación, la libertad y la democracia internas.

El recién llegado al número cuatro de Andalucía, número dos hasta ahora en la Alhambra, cuando los medios no le ríen la gracia, llama a los directores generales para que cesen a los periodistas honrados, porque no hacen lo que él ordena, sino lo que dicta la objetividad y la razón periodística, y esos son –por lo visto- los valores que priman ahora en el soe para ascender. Ser el fontanero de las cloacas mal olientes del partido a nivel provincial, te lleva directamente a la ejecutiva regional, con pedigrí de Pit Bull mordedor de periodistas honestos e independientes, y eso por lo visto es lo que hace curriculum en el “nuevo” soe. El número uno asciende a la Consejería que jamás entenderá ni gobernara, a no ser que vuelva a estas alturas, al colegio de EGB, y recupere el tiempo perdido para formarse con la exigencia mínima, de un barrendero en turno de noche, reconociendo desde aquí, que cualquiera de ellos estará más capacitado que él, para ejercer de consejero.

Desde que en los partidos se premia la adhesión inquebrantable, por encima de la capacitación. El servilismo pelotillero, en vez de la idoneidad para el cargo. La obediencia ciega, en lugar del análisis. El analfabetismo adulador, por la sinceridad. Y la disciplina de partido secciona la yugular de las nuevas y renovadoras ideas, que hagan peligrar el estatus del secretario provincial o regional, hay una masa gris, abazofiada, que inunda de mediocridad los órganos encargados de buscar savia nueva con futuro. Por eso las encuestas, cada vez son peores para el soe, porque entre sus filas hay algún fascista con carnet de militante, que por no volver a ser la nulidad de persona física, psíquica y profesional, -sí es que lo era, - antes de llegar al partido, no duda en desatar sus instintos más viles y rastreros, para ocultar la verdad y en eso los periodistas que peinamos canas clandestinas, estamos impidiendo que adopten el sistema operativo “cosa nostra”. Por eso les estorbamos, y por eso nos entierran en vida.

Será muy gracioso, estar presente en una conversación del nuevo consejero de educación con su equipo, o subordinados, que le pueden quintuplicar en formación y titulación académica, y ver como se desenvuelve con su “vasta” oratoria y gran capacitación para regir los destinos de la Educación en Andalucía. De igual manera, el senador que no tiene quién le escriba, estoy seguro se hará imprescindible en la estrategia interna del partido, como prócer de la inteligencia y buen hacer en pro de los demás, siempre que los demás, sean él mismo. Ni ellos podían haber llegado a más, ni el soe a menos. Compañeras y compañeros... Yo ya no sé, si soy uno de los nuestros. Estos dos ya han hecho carrera política. Los pancistas son los dueños del futuro, y por lo visto, también del presente. Que dios – si es que existe – nos coja confesados.

viernes, 19 de febrero de 2010

FASCISTAS EN EL PSOE DE GRANADA

FASCISTAS EN EL PESOE DE GRANADA

Tito Ortiz.-

Existe gentuza, que a pesar de tener el carnet de un partido de izquierdas, no han sido educados en democracia y libertad, y si lo fueron, cuando ven que sus intereses particulares corren riesgo de desaparecer, no dudan en recurrir a los métodos más abyectos, para lograr sus propósitos, o sea, seguir en cualquier cargo que les permita un mínimo de tres mil euros al mes netos, y el que venga detrás que arree. No tienen dios, ni patria ni rey, lo suyo es guarecerse tras la democracia y la disciplina de partido, para seguir chupando del bote público, sin tener que retornar a su oficio –si es que lo tienen – o volver a trabajar de gregario, con una dudosa diplomatura, después de haber querido ser dios, en una institución laica o atea, porque presumen de ser progresistas, a base de negar la divinidad, que eso ya sería motivo suficiente en cualquier organización, para ser expulsado por imbécil o incapacitado mental, que es el caso que nos ocupa.

Cuando los mal llamados “felipistas”, creyeron dar con la piedra filosofal en Granada, haciendo oídos sordos a los procesos internos de Almunia, Borrell, y otros, que bajo el paraguas de sensatos “guerristas”, abrazaban el socialismo puro, sin hacer caso a las modas del momento, un puñado de sabios que cohesionaban el sistema, decidieron irse a casa porque nada tenían que hacer con la barbarie socialista de “sus” compañeros. Estos socialistas sin ideología, entre los que destacan los cargos más importantes en la provincia, a saber, un destripaterrones asusta periodistas de Chauchina, y el niño que le llevaba los cafés a, Diaz Sol, desde “El Dólar”, cuando el socialismo en Granada era algo serio, y no un golpe de estado cateto y provinciano, en el que la gente de ideología y doctrina ha sido echada a su casa para que no estorbe, pues éstos “artistas”, son los que pretenden obviando la inteligencia, atrincherarse en la ignorancia, y mediante métodos al más puro estilo “cosa nostra”, seguir manteniéndose en el poder, para cubrirse las espaldas, y seguir chupando del bote, con el fin de que nadie les haga sombra.
Con cualquier militante sensato que hables, te dicen pestes de ellos, pero nadie se atreve a hablar, para no perder opciones de listas y consejos de administración, de tal forma, que la mediocridad inculta del socialismo granadino, es la que copa los puestos de salida para todo, conformando una pasta gris sin neuronas, cuya incapacidad intelectual les hace fuertes entre iguales. Observen los curriculums, y díganme cuantos capitalinos hay en las listas de PESOE de Granada. Pues aún así, quieren recuperar la alcaldía. ¿Cabe mayor desatino?.

El de la pequeña, es un soberbio que no sabe a que aferrarse, para no engrosar las listas del paro. El senador, pobre de él, el senador no tiene quién le escriba. Es un doberman al servicio de su amo, que a base de premiar fidelidad, ha desposeído al socialismo granadino de sus grandes referentes. Porque ese es el gran error del partido de Pablo Iglesias en Granada, que a base de, disciplina con fe ciega en el camarada, al más puro estilo fascista, ha ido promocionando a puestos insospechados, a una caterva de acéfalos, que lo mismo podrían militar en la extrema derecha, si es que allí les dieran cuartelillo, que es lo que hace el actual secretario provincial, darles cancha a los inopes, para que no se le subleven las huestes. Él es un analfabeto educacional y político, y si alguien sabe más que él, o sea, el resto del mundo, no puede consentir que le hagan sombra. Pero habría que añadir su misoginia, sus tics dictatoriales, sus presiones a los periodistas que no le ríen la gracia, y su interés por manipular los informativos a los que puede acceder, para salir en la foto y quedar como un demócrata de toda la vida. Algo falso que ya desvelaremos en su momento, porque ni él podía haber llagado a más, ni el pesoe granadino a menos. Si Griñán manda algo en Andalucía, espero que pronto le haga pasar por la máquina de la verdad. Si no lo hace... será su cabeza la que ruede por las calles, de un socialismo que en Granada, perdió el norte cuando éste chico de infausto recuerdo, accedió a la secretaría provincial. Aquellos que lo votaron, llevan desde entonces en su pecado, la penitencia de haber enterrado en Granada, la esperanza del auténtico socialismo de Pablo Iglesias, en el que todavía creemos algunos, entre ellos, yo mismo. Si éste individuo sigue mandando con sus acólitos en Granada, se lo estamos poniendo en bandeja al Partido Popular. Que el señor, todo misericordioso y eterno no se lo tenga en cuenta, y caiga sobre el todo el peso de la historia. Semejante bestia, debe ser consensuadamente acorralada, para evitar que el socialismo, libre, progresista y paritario, sea sólo una utopía en la ciudad de La Alhambra. Salud y libertad compañer@s

lunes, 4 de enero de 2010

La Toma de los incultos

LA TOMA DE LOS INCULTOS

Tito Ortiz.-

Hay fiestas y celebraciones que en el tercer milenio se nos muestran casposas, fuera de lugar, como de otro mundo más antiguo e inculto. Hablo por ejemplo de tirar una cabra desde un campanario, alancear un toro y degollarlo habiéndolo acorralado a caballo, o con un moderno Quads, y otras, que aunque “revivan” luchas entre moros y cristianos, la ocasión se aprovecha para divertirse de lo lindo y comer, beber, fumar y abrazarse como hermanos. Buen ejemplo de esto último son las tradicionales de Alcoy, donde al son de famosos pasodobles, y revestidos a la usanza, criaturas de toda procedencia y filiación, con enormes vegueros humeantes, y bajo ricos ropajes, se divierten como locos, pasándoselo de lo lindo, rememorando no sé qué, de otros tiempos, pero que es ocasión de chacota y placer de los sentidos.
Por aquí se toma la cosa más en serio, y se celebran fiestas como las de Válor, cuya representación escénica en plena calle, ya es una tradición muy acreditada fuera de nuestras fronteras. Pero la capital – como no podía ser de otra manera – cuna por excelencia de la malafollá más recalcitrante y pendenciera, heredera de blasones fatuos, y de una nobleza que no existe más que en los polvorientos libros de archivos impenetrables al saber. Con esa chulería que da la incultura y la falta de educación y formación, con la bravuconería de la mente adoquinada, por excelente piedra de Sierra Elvira, tan granadina y tan cercana, la capital, ay, la capital, se desgañita en la plaza del Carmen, al tremolar un cacho de trapo, que ni siquiera es el que se colgó en 1492 desde la Torre de La Vela. Pero para eso hay que estudiar historia, y los que gritan en uno u otro sentido en la puerta del Ayuntamiento, de estudios andan cortitos. Porque no se puede ser largo en conocimientos generales, si se aparece con una camisa azul, el yugo y las flechas, asida una bandera pre-constitucional, y cantando el cara a no sé donde, habiendo nacido hace veinte años, en una España democrática, con el dictador bajo una pesada losa en el Valle de “sus” Caídos, junto a José Antonio, aquél que pudo hacerle sombra, y que se encargó de no parar su fusilamiento en Alicante, para tras la victoria tener el terreno más llano. Pero esto no se lo habrá explicado nadie a éstos descerebrados, que ni vivieron la guerra, ni los motivos que nos llevaron a ella, ni saben de aquel levantamiento contra un gobierno legalmente instituido, ni siquiera de la Operación Galaxia, más cercana a nuestro tiempo, o de la entrada de Tejero en el Congreso. Estos analfabetos incultos, son marionetas, autómatas sin razón, manejados por algún nostálgico de Las Escuadras Negras y el Somatén, con economato para afectos al Régimen, y sólo viven para gritar el dos de Enero ante la casa consistorial, volviendo a invernar su letargo 364 días, agazapados en su ignorancia.

Pero lo que ya roza la locura social, lo que demuestra el deterioro social que en materia de educación sufre la población, es la actitud y la aptitud mostrada por esos modernos, progresistas de una izquierda tan descafeinada como sus neuronas, que de ser tan de izquierdas ya se autodenominan antisistema, y cuya incapacidad mental les hace llamar fascista, a un representante del ejército del tercer milenio, de un país que se deja la vida en misiones humanitarias. Un representante de un ejército que hizo una transición a la libertad, modélica – dadas las circunstancias- con insignes e históricos mandos como Gutiérrez Mellado, o Sabino Fernández Campo, a los que les debemos un homenaje de reconocimiento, y de los que yo me siento deudor eterno, por su conducta intachable camino de la libertad y la democracia. Por eso, sólo desde una mente analfabeta, sin cultivar, producto de una izquierda que ha perdido el Norte – creo que también el Sur- la educación y la cultura que históricamente la ha distinguido de la derechona rupestre, se puede llamar fascista a un representante del ejército español, de ese que precisamente, está protegiendo la vida de tantas criaturas que adoran a Alá en la actualidad, dejando su vida para propiciarles una vida mejor.

El tema de la toma, no es de izquierdas ni de derechas, es un tema de educación, de cultura, de conocimiento de la historia en general y nuestra historia local. El bochornoso espectáculo que unos pocos cabestros, de distinto signo político y social dan cada dos de Enero en la Plaza del Carmen, no es más que la flagrante constatación de que somos un pueblo en declive, cuya decadencia es infrenable y nuestro progresivo embrutecimiento, algo patente, a juzgar por los políticos que hemos elegido para que nos representen, tanto en el Gobierno como en la oposición. Nos estamos autodestruyendo, tenemos los días contados, intelectualmente, estamos protagonizando una regresión al Paleolítico. Ya escucho de fondo las trompetas del Apocalipsis... tocan un bonito Cha-Cha-Chá, y canta Paquito Rodríguez.

martes, 22 de diciembre de 2009

El año del consumismo

POR FIN LLEGÓ EL AÑO DEL CONSUMISMO


Tito Ortiz.-

Decía mi director espiritual, que... Partiendo de la nada, hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria. Y tenía razón, porque a los granadinos hace ya mucho tiempo que se nos niveló con el resto de la humanidad, pero por abajo. Así que por ocurrirnos, a no ser alguna desgracia, no nos ocurre nada, pero vamos, nada... en su más violenta manifestación. Ahora, la natural incapacidad de nuestros gobernantes, nos hace coleccionar proyectos de AVE y Metro, cuando la línea Almendrícos está recogida en cuentos y narraciones históricas, y algunos se atreven a recuperar para bochorno de los políticos precedentes y actuales, el ferrocarril a la costa, como genialidad actualizada, que zozobra inmersa en la mediocridad circundante. Ahora se dan cuenta, que un puerto remodelado o nuevo, como va a quedar el de Motril, lleva dos siglos esperando un tren, que ponga en tiempo razonable a personas y mercancías en Madrid, como punto más corto en línea recta, o sea, que Motril es el Puerto de Mar Natural de la Villa y Corte, y eso lo ven ahora. Pues para su vergüenza – si la tienen- eso ya lo vieron otros hace doscientos años, y hoy, sus proyectos y sabia osamenta, duermen el sueño de los justos.

Seguimos siendo el único punto patrio de la inmortal Iberia, que no tiene su red de autovías finalizada. Y la famosa T invertida, que Jaime Montaner, le prometió en dos años a Luís Curiel, en el despacho de Pepote de La Borbolla ante mí, es hoy día, después de veinte años de aquella mañana sevillana en la que piloté la avioneta del Presidente de La Cámara de Comercio, desde Tablada a Granada, una carta a los reyes, más que Magos, mágicos. Granada lleva décadas llenando el saco de los agravios, en la absoluta indolencia de sus gentes, y la frivolidad más descarada de sus gobernantes, que no se sonrojan llevando los mismos proyectos en sus programas de gobierno, desde la transición política hasta ahora. La carretera de La Sierra, que por cierto llega a uno de los pocos pulmones económicos que nos quedan, junto con la Alhambra y el Parque de las Ciencias, se convirtió hace tiempo en una trampa colapsada para relojes y esperanza, y nadie aborda con rigor una alternativa, ya sea por tierra, mar o aire. Nadie le hizo caso a Curiel, cuando dijo hace cinco lustros, que una posible solución a la aglomeración de la carretera y falta de aparcamientos, era un tren lanzadera, desde el aeropuerto a la estación de esquí. Los politiquillos de turno, volvieron a sonreir, y a decir aquello famoso de... ¡Qué cosas tiene Luís! Y Luís, y el magnífico equipo que lo arropaba en aquel pleno cameral, de auténticas personas capacitadas, no como ahora, lo único que hacían era poner sobre la mesa de los gobernantes, multitud de proyectos beneficiosos para Granada, que nunca fueron aceptados, por el sólo hecho de venir de fuera de los ámbitos políticos de uno y otro partido mayoritarios. La mediocridad de los personajes públicos del momento, nos les permitía admitir, que empresarios independientes como era el caso, tuvieran mejores ideas que ellos, y sin necesidad de recurrir a costos estudios de famosas consultorías internacionales. Sólo aplicando la experiencia, la razón y la sensatez. Tres asuntos éstos difíciles de encontrar hoy día entre los gobernantes, más dedicados a sus guerras fratricidas partidistas, cuando no, a enriquecerse en poco tiempo por razón de cargo, que haberlos háilos, y si no, vayamos cárcel por cárcel, pasando lista. La cosa se ha degradado tanto, que hasta dirigentes de la izquierda, amenazan y destituyen a periodistas que no bailan la música que ellos tocan. Que grabaciones las hay, para demostrárselo al que quiera.

Por eso ha llegado el año del consumismo. Éste 2010, en el que la crisis nos dará la puntilla, los parados granadinos crecerán una vez más, Granada seguirá ayuna de las infraestructuras que otros ya tienen obsoletas, la universidad que era nuestro orgullo, irá pasando a mejor vida, como lo demuestran los últimos varemos y encuestas, en los que ya se advierte que la calidad de nuestras enseñanzas no son ni la sombra de lo que eran, y que tenemos un campus masificado, con el futuro decreciente de una república bananera. Por eso es éste el año del consumismo, consumismo traje, consumismo coche, consumismo par de zapatos, consumismo futuro negro, consumismo escepticismo. Si seguimos votando a los mismos y sin pedirles responsabilidades, si seguimos pagándoles buenas nóminas y coches oficiales, los años del consumismo son los que nos esperan, los del dolor y la desesperanza. Con esta clase política actual de la izquierda granatensis, sólo los necios pueden sonreír al futuro. Tal vez, dios – si es que existe – podrá ampararnos, pero me temo que lleva años mirando para otro lado.

sábado, 5 de diciembre de 2009

JUSTICIA EXPRÉS

JUSTICIA EXPRÉS

Tito Ortiz.-

A partir de ahora, ya nadie podrá decir que la justicia en Granada es lenta, ni mucho menos, la justicia ha demostrado que cuando la urgencia del asunto lo requiere, sale por piernas como el que más, haciendo presa y triunfando. Dije, digo y mantengo, que ejercer la justicia, impartirla e interpretar las leyes, me parece un asunto tan vocacional como el sacerdocio o la medicina, de tal forma que en escuchando el famoso grito de… ¿Hay un médico en la sala?, no hay cristiano que, habiendo hecho el juramento hipocrático, no de un salto y se ponga manos a la obra, atendiendo un parto, o un bolo de carne en la glotis. Que yo lo he visto. De la misma manera, tampoco me imagino, que un sacerdote, por muy de paisano que vaya, se niegue a dar los sacramentos en plena vía pública, cuando escuche con melodía de lamento, aquello famoso de… ¡Confesión, confesión! Pues lo mismo ocurre con los jueces, o al menos con la mayoría vocacional de ellos y ellas. En presenciando delito flagrante, hay que tener la sangre de horchata para no reaccionar. Y mucho menos, tratándose de un juez que sabe lo que es ir en Vespa al trabajo, que es asunto de los que imprimen carácter. Miguel Ángel del Arco, es un togado de los que esta ciudad necesitaría, siquiera, una docena para ser metida en cintura. Porque no sólo se trata de perseguir a los delincuentes en todas sus categorías, sino, de tener los pies en la tierra y saber que se cuece en tu entorno. Hay compañeros de Miguel Ángel, que no andan por las aceras, levitan. Otros agachan la cabeza cuando van en el coche, escurren la mirada, se ocultan de la sociedad a la que pertenecen, se encapsulan en un entorno íntimo y protector, que nada tiene que ver con los individuos que luego la policía les pone a disposición en el banquillo, y de esa manera, no se tiene un conocimiento exacto y ajustado, de como vive y respira la sociedad a la que le estás impartiendo justicia. Del Arco, a base de gastar suelas, y gasolina mezcla para ir “avespado” por nuestras calles, nos conoce más que nuestra madre. No en vano, ha sido el único capaz de meter entre rejas, a un puñado de esos granadinos intocables por apellido o popularidad. Y ha tenido la valentía suficiente, para instruir casos tan complicados, y que profesionalmente erosionan tanto, como “el nevada”, que mientras desde la otra justicia, se intenta desmontar su impecable instrucción, las mediáticas defensas, consiguen consolidar obra que debería derruirse cuanto antes, con el conqui, de que peligra la integridad de la vecindad cercana. ¿Por qué me vendrá a la mente ahora, la vieja sentencia del Hiper Granada? Eso es que chocheo, estoy seguro.

Pero vuelvo a lo mío. Con estas líneas lo único que pretendo, a pesar de un discurso disperso en los últimos renglones, es testimoniar mi admiración, respeto y reconocimiento, a un juez de raza, nacido para la justicia, que no sabe de solapas de raso y corbatas de pajarita, pero sí, y mucho, de pantalones de pana y cazadoras para la moto, con el fin de no perder contacto con la ciudad que luego ve pasar por su despacho, y de esta forma, conocerla a la perfección, para aplicar un diagnóstico y tratamiento, ajustado a derecho. Poseo la información suficiente como para asegurar, que posturas que se acercan tanto a la realidad, objetividad y justicia, no sólo son temidas por el sector de la sociedad que pretende delinquir impunemente, sino, por cierto sector envidioso de los propios compañeros, cuya mediocridad los convierte, en caldo de cultivo extraordinario para la envidia.

Salir corriendo tras un ladrón de farmacias, no es más que la reacción de un hombre de bien, que predica con el ejemplo, y que en el instante en que su mente le dio la orden, no se paró a pensar en las consecuencias. Pero es que, si la policía y la guardia civil se parara ante el delito pensando en su integridad, las cárceles estarían vacías. La justicia es una cadena de profesionales y ciudadanos de bien, y el juez Miguel Ángel del Arco, pertenece a los dos grupos. Granada necesita muchos como él, y los boticarios…más todavía.

lunes, 16 de noviembre de 2009

CON MARRUECOS, TOLERANCIA CERO

CON MARRUECOS, TOLERANCIA CERO


Tito Ortiz.-

No se, que favores le debe España a Marruecos, a no ser, el habernos obsequiado con su trágicamente, guardia mora, que del 36 al 39, violó a nuestras mujeres, las degolló, y fusiló a todo aquel que ordenaba el general bajito del Ferrol. Por lo visto, eso se lo estamos agradeciendo todavía. Desde la Cámara de Comercio, no hacemos más que lanzar iniciativas para mejorar nuestra relaciones, que nunca son a iniciativa marroquí, siempre somos nosotros los que nos empeñamos en que somos “hermanos”, algo muy gracioso y fuera de todo razonamiento lógico e histórico, por mucho que se empeñen desde el Mal Llamado Legado Andalusí, en decir que tenemos algo en común, y que debemos ser hermanos de sangre. Esto es muy chistoso, pero carece de toda identidad científica, por mucho que se empeñen en convencernos desde un acreditado despacho de abogados cercano a la cripta de Fray Leopoldo. Mientras las pateras sigan llegando a nuestras costas, alguien debería preguntarse que colaboración tiene con nosotros el reino africano. El mismo que tiene a la mujer en un puño, permitiendo rituales de hace siglos, que la esclavizan y le otorgan tratamiento de cabra o camello. Esto ya sería suficiente como para cancelar todo tratado de amistad y cooperación con el reino marroquí, que viola a diario los derechos humanos recogidos en la carta magna, y además, de propina, cierra medios de comunicación que no le ríen la gracia al monarca cabezón, encarcela periodistas, y amordaza todo atisbo de libertad en pro de una Europa a la que ellos pretenden acercarse, pero a base de subvenciones, y sin que sus ciudadanos sepan leer algo que signifique democracia, libertad, e igualdad con la mujer.

Sólo quince kilómetros de agua separan a Marruecos de España, o de Europa, pero el sistema en el que viven sus ciudadanos, no ha progresado desde los tiempos de Boabdil. Entonces, ¿A que viene tanto paño caliente de comercio, tecnologías y culturas “andalusíes”, cuando las cárceles están llenas de gentes de bien que quieren un Marruecos libre y democrático?. ¿Cuanto dinero nos va a seguir costando a los españoles, que no se levanten en armas y nos pasen a cuchillo?. Ya está bien de hacer de gendarmes europeos y de palmaditas en la espalda, a un reyezuelo inculto, que con mano de hierro, calla las voces que claman libertad en el norte de África, que desprecia a la mujer por razón de sexo, y que sella la voz de quienes, desde la razón, suplican vivir como los ciudadanos que ven a la otra orilla del mar.

Podría reflejar aquí, para vergüenza de ambos gobiernos, lo que estamos dejando que pase con los saharáuis. Esos hermanos abandonados a su suerte, que con la indolencia de la ONU, mantenemos en terreno de nadie, en las condiciones que reprobaríamos para un albergue de perros, pero sin embargo, son seres humanos, desposeídos de todo lo elemental, que sobreviven gracias a la caridad, - no gubernamental española y mucho menos marroquí- de la ciudadanía sensible a su terrible problema, y que el monarca al que tanto dinero le damos los españoles, desprecia con tratamiento inhumano, ante las narices modernísimas de Europa, que somos nosotros. Por lo visto, no se nos cae la cara de vergüenza, de darle máquinas para aplanar la nieve de sus pistas de esquí en el Atlas, ni de formar a sus jueces, ni de mantenerlos informados de todos nuestros adelantos, mientras ellos nos obsequian con el mayor de los desprecios a la libertad humana, la de expresión, el menosprecio de la condición humana por sexo, respecto a la mujer como ser natural de segunda clase, y utilizada como mercancía doblegada a los pies de su señor. Marruecos no entrará jamás en el siglo XXI, si no mira a Europa como un ejemplo a seguir, y no como una tierra a reconquistar.

El sistema de gobierno marroquí, propio de una película legendaria de los hermanos Marx, no puede pretender que la dedocracia sea admitida por personas inteligentes, que hoy día tienen acceso a televisión por satélite, o Internet, y que tienen el espejo donde mirarse a menos de un tiro de piedra. Más le valdría hacer una transición al estilo español, que no engendrar el resentimiento acumulativo, de una revolución que tarde o temprano, hará valer el discurso de La Bastilla, y abrirá la puerta de las cárceles, a todas las criaturas de bien que ahora se pudren en ellas, por no aplaudir a un régimen dictatorial, ajeno a la historia, y que mirando para otro lado, está emponzoñando, una actitud fuera de todo siglo viviente. No hay más ciego que él que no quiere ver.